¿Desgastará la guerra sucia a AMLO?
El arrebato del Estado de México a Morena no sólo significa un duro golpe para las instituciones electorales que se prestaron a esta cobardía. También fue un duro golpe a la democracia mexicana, para los miles de votantes mexiquenses se vieron robados, ultrajados por unos cuantos funcionarios de poca monta que se bajaron la ropa interior para ser utilizados por el Gobierno Federal. Los intentos del cuerpo jurídico de Morena por recuperar este importante bastión no serán suficientes, el Gobierno Federal ya se “emperró” y no va a soltar tan exquisito filete.
Quiérase o no este es un duro golpe para el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, habrá que ver si el de Macuspana, Tabasco cuenta con los arrestos para seguir adelante. Y es que de aquí en adelante la guerra sucia y la metralla oficial no cesarán, sino todo lo contrario: arreciará. Todo lo que huela a Peje o Morena será masacrado por los medios oficialistas.
El Gobierno Federal sabe que AMLO no es indestructible, sabe que su talón de Aquiles son sus cercanos, sus colaboradores que se dejan seducir por el encanto y olor de los billetes. Ya pasó con Bejarano y recientemente con los videos de Eva Cadena que vinieron a desalentar a varios votantes. Así que veamos si AMLO logra salir vivo de este ataque que en cualquier momento se puede dar, sobre todo cuando comiencen las campañas del 2018.
Las elecciones del Estado de México se comparan a un chiquero donde los cerdos hacen de las suyas. Como metáfora figurativa de las cabezas de cerdo que arrojaron afuera de las oficinas de Morena, el desaseo, la coacción, la compra de votos, el descarado empuje y apoyo del gabinete del presidente Peña Nieto, estuvieron a la orden del día. No era necesario esconderse, los mapaches electorales actuaron con toda la impunidad posible, sabían que contaban con la protección de las propias autoridades.
Nuestra colaboradora Virginia Durán Campollo, autora de la columna “Mole de gente”, parece que no sufre nada por la derrota del PRI en Veracruz pues comenta: «ENMOLADAS: RIP el PRI en Veracruz, en paz descanse y la población también de estos pillos, que dejaron el estado en quiebra. Buen ejemplo, para toda la clase política estatal.
En serio que con Héctor Yunes ya no sabe uno si reír o llorar. Y es que todavía no nos reponemos de las elecciones a alcaldes en Veracruz cuando ya él se está anotando para la contienda de 2018, creyéndose el dicho de que «al que madruga, Dios lo ayuda». Pero a Héctor ya ni yendo a bailar a Chalma. En la elección pasada quedó muy quemado.
Las elecciones del domingo 4 de julio no fueron un desastre para la alianza que llevó a Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura. El saldo de la alianza PAN-PRD finalmente fue positivo, 112 alcaldías de las 212 disputadas; curiosamente muchas de éstas en las zonas serranas. En el conteo del Programa de Resultados Electorales Preliminares llama la atención que todos los “Ixhuatlanes” se le quedaron a la alianza PAN-PRD y todos por una copiosa votación; lo mismo que en los tiempos del PRI.
En el estado de Veracruz es evidente que hay mucha molestia y encono contra los políticos que dilapidaron las arcas veracruzanas. Las elecciones para presidentes municipales se dieron en un contexto donde se vislumbró odio, encono y molestia. Los ganadores que llegan a la silla municipal en los 212 municipios están a tiempo de darse cuenta e intentar hacer las cosas diferentes a las que dejaron sus antecesores.
Claro que se puede hacer fraude electoral en este país, si lo han estado haciendo por décadas. Lo hizo el PRI en 1988 con Cuauhtémoc Cárdenas en la elección presidencial, un fraude monumental. Casi tres décadas después lo vuelven a hacer, esta vez en el Estado de México.
Las elecciones que acaban de pasar, no fueron precisamente limpias y tersan en todos los municipios. Al menos en Las Choapas, municipio que saltó a la fama por los videoescándalos de Eva Cadena, nos reportaron que varios sujetos a bordo de automóviles estuvieron comprando los votos a dos mil pesos, llama mucho la atención que estuvieron bien sincronizados y se les podía identificar ya que todos contaban con una calcomanía de un árbol.
En una elección de 10 candidatos, la votación se reparte, no equitativamente, pero sobre todo en los partidos chicos o en los candidatos independientes, la votación se reparte. Carlos Luna, siendo que era un buen candidato, un hombre preparado y con buenas propuestas, no obtuvo ni siquiera más votos que los tres candidatos independientes juntos.
Desde su cuenta de Facebook, el líder de los jóvenes perredistas, Luis Daniel Lagunes, agradece el apoyo de sus conciudadanos por el triunfo que obtuvo en San Rafael, Veracruz: