¿Y quién es Stalin Sánchez Macías, el nuevo coordinador de Asesores de Héctor Yunes?; ah, y es miembro de Morena
Se llama Stalin, como el dictador soviético, y se apellida Sánchez Macías, como los que se quedaban con la mayor parte de los convenios en el Congreso de Veracruz, primos ellos de Karime Macías de Duarte, «la que merece abundancia». Según reportes periodísticos, a nombre de este sujeto quedó un terreno con el que Javier Duarte buscaba saldar una deuda con la organización periodística Sánchez Macías. Por supuesto, el terreno no iba a pasar directamente a manos de los Sánchez Macías, sino que supuestamente el terreno iba a ser para una asociación rural que encabezaba el menor de los hermanos, Stalin Sánchez Macías.
Nos relata el periodista Álvaro Belin en su columna “Hora Libre”, que a este sujeto los hermanitos lo pretendían impulsar a un puesto de elección popular y por eso lo afiliaron a Morena, Movimiento Regeneración Nacional, pues es el partido que está en auge y que recogía cualquier clase de cascajo. Como Eduardo Sánchez Macías, el exdiputado, estaba bien quemado, pues quisieron hacer candidato a presidente municipal de Martínez de la Torre al Benjamín de la familia.
Ahí está la foto donde consta que Stalin Sánchez Macías, el nuevo asesor de Héctor Yunes, ya es miembro de Morena. La sentencia del Diario Martinense, propiedad de sus hermanos, donde salió la noticia, dice: «La mañana de este jueves el maestro Stalin Sánchez Macías se registró formalmente al Movimiento Regeneración Nacional en Martínez de la Torre, sin duda una adición valiosa para MORENA y una decisión importante para este empresario que ha visto en este instituto político la mejor opción para los mexicanos».
La congruencia es la «relación lógica entre dos acciones o entre elementos de un discurso», es decir, una persona congruente armoniza las cosas que dice con las cosas que hace. Esto no sucede en el caso de Héctor Yunes, quien durante la campaña por un lado criticaba al gobierno de Javier Duarte, criticaba al propio Javier Duarte, y por otro lado lo invitaba a sus eventos y dejaba que éste le levantara la mano. Por un lado lo llamaba saqueador y por otro lo llamaba su “jefe político”.
De acuerdo con informes publicados en algunos medios de comunicación, la tarde de este jueves se detuvieron a 10 sujetos en la calle Hacienda de Corralejo, en el centro de la ciudad de Puebla, entre los que supuestamente se encuentran los cuatro presuntos asesinos de comisario de la Policía Federal en Veracruz, Camilo Castagné.
Muy pronto la inexistente CEAPP, Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, dejará de serlo para convertirse en la CEATP, Comisión Estatal para la Atención y Titulación de los Periodistas. Y es que, ante su frustración por no poder atender las peticiones de protección, pues al menos se preocupará porque aprendan a redactar bien.
El mejor homenaje que se le puede rendir a un autor no está en rendirle elogios vanos y para bienes hipócritas, el mejor homenaje está en leer su obra. Decía Borges, y con frecuencia se ufanaba de ello: «Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído». Uno no es los libros que ha escrito, uno es los libros de ha leído. Tal es el caso de Sergio Pitol, quien nos ha regalado dos obras imprescindibles para entender al lector, al lector que hay en él, El arte de la fuga y El mago de Viena.
En otros países, un escándalo como el de Pegasus ya hubiera hecho rodar varias cabezas. El espionaje contra periodistas no se ha visto en su justa dimensión, pero es para que ya hubiera rodado cabeza del secretario de Gobernación. En México el periodismo de investigación como perseguidor implacable de la corrupción gubernamental, apenas va cobrando fuerza.
Ahora sí, Javier Duarte regresa a México como personaje de revista ilustrada de detectives. Con eso de que en Notiver lo bautizaron como “el malvado doctor Tocino”. Regresa desde antes de regresar pues ya lanzó las primeras acusaciones y esta vez en contra de su archienemigo, Miguel Ángel Yunes Linares, el gobernador azul.
Se preocupan los críticos incipientes de este bienio por el dinero que se gastó el fiscal en su viaje a Guatemala para estar presente en la audiencia de Javier Duarte. Les preocupa si los gastos de transporte, alimentos y hospedaje salieron de los bolsillos del fiscal o si fueron erogados del dinero de los veracruzanos; se rasgan las vestiduras.
En estas últimas semanas, el término estado fallido ha sido empleado por periodistas y comentaristas políticos para describir a Veracruz. Otros más lo hacen liberalmente en las redes sociales, pero hay algunos que disfrutaron de las mieles del poder del fidelato y el duartismo, esos son los que más utilizan el término, desde luego por razones obvias.
Le decía Jaime Rodríguez el Bronco, gobernador de Nuevo León a un reportero: «¡Oye, compadre! ¿Te puedes ir?, porque tengo el derecho de decidir a quién le puedo dar la información o no». Ahí está la mentira, porque el gobernador del estado tiene la obligación constitucional de informar a todos, no nada más a los que se le pegue la gana.