Renuncia Stalin Sánchez Macías a ser asesor de Comisión Anticorrupción; no fue por dignidad
No, no fue por dignidad que renunciara Stalin Sánchez Macías a la coordinación de asesores de la Comisión Anticorrupción del Senado, puesto otorgado a él por el propio Héctor Yunes Landa, presidente de dicha comisión. No fue por dignidad, porque si tuviera dignidad Stalin, ni siquiera hubiera aceptado, ya que sus antecedentes y los de su familia lo acusan de corrupto.
Como puntualmente señalamos en Libertad bajo Palabra, el primo de Karime Macías, el más chico de los Sánchez Macías, quienes se quedaban con la mitad de los convenios publicitario de la Legislatura pasada, se prestó para que Javier Duarte pusiera un terreno a su nombre, para con ello cobrar deudas ilícitas que tuvo el gobierno con el grupo Sánchez Macías.
Pero no sólo eso, Stalin se afilió a Morena porque aspiró a ser el candidato de ese partido para la alcaldía de Martínez de la Torre. Y todavía Héctor Yunes lo premia con ese puesto, cuando tenía a varios amigos que se la rifaron con él en la campaña, y que fueron olvidados por completo. Así de incongruente y malagradecido es Héctor, y todavía quiere ser gobernador.
Cabe señalar que Alaín López Sánchez, alias la Liebre, ha sido aprehendido por las autoridades en diversas ocasiones. Una de ellas fue en 2010, cuando fue detenido después de un enfrentamiento con militares en la zona de El Coyol en el puerto de Veracruz. En esa ocasión fueron 16 detenidos, todos ellos de la banda de los Zetas. Fue el fiscal de la SIEDO federal de aquel entonces quien logró que se arraigara a todos estos sujetos «por su presunta responsabilidad en la comisión de los delitos de delincuencia organizada, acopio de armas y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas».
El nombre del asesino material es Alaín López Sánchez, por quien se ofrece un millón de pesos a la persona que aporte información para la localización y captura de este sujeto. Alaín López Sánchez es señalado como el autor material del asesinato de los cuatro niños y dos adultos de una familia de Coatzacoalcos.
En su siempre interesantes Enmoladas, nuestra amiga y colaboradora Virginia Durán Campollo nos ha comentado datos muy interesantes sobre el exmandatario veracruzano Javier Duarte. Ahora, en su entrega del día de hoy, no cuenta sobre uno de los hobbies favoritos del regordete y barbudo exgobernador recluido en un penal de Guatemala esperando la extradición a tierra mexicanas.
La necesidad de los gobernantes para proporcionar seguridad a sus gobernados requiere de servicios de inteligencia, los ciudadanos esperan que éstos sean bien utilizados. No obstante, existen límites, que en nuestro país han sido completamente rebasados por el propio Estado y que sin duda revelan la podredumbre de un sistema y la debilidad de una clase política empantanada en la suciedad de la corrupción.
A mediados de enero de 2017, y gracias al efecto Trump, el peso mexicano llegó a estar en su nivel más bajo. El 18 de enero con 22.25 pesos se podía comprar un dólar. Los mercados estaban muy nerviosos, porque la tendencia era a que la moneda mexicana se siguiera depreciando hasta llegar a los 25 pesos por dólar.
Citando a Juan Carlos Onetti, Sara Ladrón de Guevara «tiene motivos para creer en lo extraordinario suyo. Creer que ha salvado muchas cosas del naufragio. Pero no es cierto». Finalmente, la rectora de la Universidad Veracruzana reconoce su aspiración de repetir en el rectorado de la UV. Para ello presentó una carta a la comunidad universitaria y a la sociedad veracruzana donde habla de algunos de sus logros. Según ella la UV ha avanzado en el proyecto de “Tradición e innovación” (¿?).
Antes del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, el uso de fotografías para localizar a los delincuentes no era frecuente, de hecho, no se recuerda que se haya usado ese sistema ni en el gobierno de Fidel Herrera ni en el de Javier Duarte. Mucho menos la estrategia de las recompensas por información para dar con los delincuentes. Al parecer ese sistema combinado ha dado buenos resultados.