La Torre Latinoamericana por Rod Rome
Nos encontramos este documento interesante sobre la Torre Latinoamericana escrito por Rod Rome y decidimos compartirlo para ustedes:
«Torre Latinoamericana
»Este edificio de 60 años de edad es una verdadera proeza de la ingeniería en una época en la que no se tenía conciencia del peligro de la construcción en la Ciudad de México. Inicia su construcción en 1946, y concluye 10 años después. Desde ese momento hasta 1984 fue la torre más alta de México, y la 4° más alta en América. Durante su construcción se utilizaron ingenieros especializados en mecánica del suelo para hacer estudios y diseñar los cimientos, algo muy novedoso para la época.
»Contrario a lo que se piensa popularmente, los cimientos no están sobre resortes o gatos hidráulicos, sino que tiene una base de concreto similar al casco de un barco, que flota sobre agua del manto friático. Debajo de esto hay 361 pilotes enterrados a 30 metros de profundidad. Así que el edificio no está fijo, sino que “flota”.
»Es el primer edificio diseñado dinámicamente en el mundo. Gracias a esto ha sobrevivido a 3 grandes sismos: su bautismo de fuego en 1957 (que le valió un premio del American Institute of Steel Construction), el de 1985, y este último en 2017. Se le considera uno de los lugares más seguros para estar en un sismo, y se calcula que lo único que haría que la torre cayera sería un sismo de 9 grados, pero si la torre no existe, la ciudad menos.
»Dos detalles a remarcar: Su ingeniero Leonardo Zeevaert pudo presenciar desde su oficina en el edificio cómo su propia obra sobrevivía sin problema al terremoto del 85, mientras los demás edificios caían. Hubo un trabajador llamado Porfirio Callejas, el cual se encontraba pintando la antena del edificio, en su punto más alto, cuando inició el sismo del 85. Desde ahí pudo ser testigo de cómo caían edificios a su alrededor, mientras, agarrado de la antena, experimentaba el bamboleo más fuerte»
El gobernador Miguel Ángel Yunes Linares dijo en la semana que se reuniría con los empresarios el domingo siguiente, sólo que había un pequeño inconveniente, que él sí trabaja los domingos y los empresarios no. Pues los empresarios entendieron el mensaje y se olvidaron de su domingo santo para tomarle la palabra al gobernador de reunirse con ellos. Finalmente, la reunión se dio y por supuesto fue para hablar sobre la deuda que el gobierno del estado tiene con proveedores y contratistas.
Las historias del sismo del 19 de septiembre empiezan a surgir. Y no historias falsas como la de Frida Sofía, sino historias reales de personas que sobrevivieron después de pasar horas entre escombros. Es el caso de Martín Méndez, quien después de estar 17 horas entre escombros en un edificio de la calle Álvaro Obregón, pudo ser rescatado con una pierna rota.
Nuevamente la televisión es protagonista en este sismo. Queda para la historia la crónica radiofónica de Jacobo Zabludovsky, horas y horas en las que un periodista fue los ojos, los oídos, el olfato de un país. Eso pretendieron ser los de Noticieros Televisa, quienes no interrumpieron la transmisión de noticias sobre el terremoto. Continuaron sacrificando sus programas “triple A”, sus telenovelas, sus programas de comedia. Ávidos de rating, los televisos vieron la oportunidad, muy temprano, en la tragedia ocurrida en la escuela Enrique Rébsamen.
En las redes sociales está haciéndose viral un video donde se ve el enojo de la gente en el estado de Morelos. En el video se puede ver al gobernador de ese, Graco Ramírez, muy limpiecito y bañado, ataviado por una gorra blanca y un chaleco color arena.
Después del sismo del 7 de septiembre que dejó con graves daños a los estados de Oaxaca, Chiapas y Tabasco, y el del martes 19 que se ensañó con la Ciudad de México, Puebla y Guerrero, los mexicanos andamos con el Jesús en la boca. Y es que en los últimos días, las réplicas de los mismos fenómenos han estado a la orden del día. Nada más, en el sismo del día de ayer viernes 23, dos personas perdieron la vida de un infarto. Y es que, a los mexicanos, nos cuesta acostúmbranos a vivir en estas circunstancias.
Dice el dicho que «el pez por la boca muere», y en el caso del excontralor Iván López Fernández sucede algo muy parecido. Resulta que este funcionario duartista, en 2012 hizo esta declaración que hoy lo sepulta: «Todas las dependencias cumplen con los procedimientos establecidos en la ley, porque de eso nos aseguramos nosotros y si eso tiene que ver con la transparencia, entonces todas son transparentes». Cómo ve usted a este personaje que, cuando trabajaba para Javier Duarte, no encontraba ninguna irregularidad.
Tiembla en México y sólo así nos damos cuenta de que la corrupción es como la osteoporosis, que va minando nuestros huesos hasta que al menor esfuerzo estos se quiebran o hasta se pulverizan. La corrupción que se da en los permisos de construcción, la corrupción en la edificación de departamentales, la corrupción de las inmobiliarias y de las autoridades que pasan por alto los estándares de seguridad.