No sólo era Maritza Ramírez Aguilar, se afirma que también Nanyelly Zaldívar Sobrevilla, la de primarias estatales, tenía su red de aviadores
El nauseabundo olor de la corrupción no cesa en la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV). Para que se haga una idea de porque es tan codiciado este puesto, esta tendrá un presupuesto de 175 mil 245 millones 285 mil 470 pesos. Este monto representa un incremento del 7.42% en comparación con el presupuesto de 2024. Sin embargo, los que han pasado por esta secretaría, la gran mayoría ha hecho mal uso de sus recursos. Tan solo el exsecretario Zenyazen Escobar tiene mucho que aclarar sobre las serias observaciones que le ha hecho la Auditoria Superior de la Federación. Hace unos días se denunció en los medios una red de aviadores, supuestamente comandados por la subsecretaria de educación básica, Maritza Ramírez Aguilar, sin embargo, hasta el momento la titular de la dependencia no ha hecho ninguna declaración al respecto.
Todavía no se aclara esta situación cuando ya surge otra. Ahora el hedor de la corrupción proviene de la Dirección de Educación Primaria Estatal, en la que, supuestamente, su extitular Nanyelly Zaldívar Sobrevilla, conformó un escuadrón de aviadores, contratados con el tabulador de “analistas”. De acuerdo con la información, que ya es de conocimiento público, estos “analistas administrativos” recibían sus pagos quincenalmente, sin embargo, debían transferir a Leonel González Rayón la mayoría delas percepciones.
Hace un año Polo Deschamps era más naranja que una Fanta. El candidato a gobernador de Movimiento Ciudadano presumía: «Este movimiento de verdaderos ciudadanos es el que ofrece el mejor futuro para el estado de Veracruz, un futuro con progreso en el que las personas emprendedoras y chambeadoras cuenten con el respaldo de su gobernador y de su gobierno». Pues ese partido ni siquiera le ofreció un mejor futuro a él, pues apenas pasaron las elecciones a gobernador, Polo Deschamps se acordó del dicho que dice: «El que nace pa’ maceta, no pasa de corredor».
No podemos decir que la presidenta Claudia Sheinbaum fue negligente ante las exigencias de Donald Trump. La señora presidenta fue más que solícita al cumplir con todos los caprichos del presidente norteaemricano. Pero Trump, que no tiene llenadera, quiere más. Mario Maldonado, articulista de El Universal comenta sobre las siguientes exigencias de Trump. En su columna anota: «Por las vías institucionales, la Presidenta de México también ha intentado casi todo: envió a su gabinete de seguridad a Washington para entregar los resultados del combate al tráfico de drogas y de personas; extraditó a 29 capos del alto perfil y se comprometió a capturar en breve a algunos otros, como el hijo del Chapo Guzmán, Iván Archivaldo.
En la película la cucaracha, María Félix le da la orden a uno de sus soldados que sigan atacando, sin embargo, este le dice, «Mi Generala, ya no hay parque», a lo que esta le dice, «échales mentadas, que también les duelen». Pues al parecer, Claudia Sheinbaum estará emulando a este personaje revolucionario, el próximo domingo, cuando se reúna con el pueblo bueno. Una estrategia populista, donde el mensaje que se intenta mandar resulta confuso e incierto. Lo que es un hecho, es que esta medida solo refleja desesperación por parte de una gobernante que se encuentra acorralada.
La muerte de Víctor Emanuel Cano Jiménez, joven de 15 años, deja ver la falta de seguridad en la localidad de La Estanzuela, perteneciente al municipio de Emiliano Zapata, en el estado de Veracruz. El joven desapareció el pasado 2 de marzo cuando se dirigía a una tienda cerca de su domicilio. El cuerpo de Víctor fue hallado el lunes 2 de marzo en una zona cubierta de maleza. Indican que el cadáver fue dejado cerca de donde vivía. Víctor Emanuel Cano Jiménez cursaba el segundo semestre en la Escuela de Bachilleres Antonio María de Rivera, turno matutino en Xalapa.
¿Es necesario repetir la lista de las acciones que el gobierno de México llevó a cabo para “ver feliz” a Donald Trump? Esos actos de sumisión son del dominio público. Donald Trump, una vez más “dobló” al gobierno de México. Pero todavía más, Donald Trump se burló de esa sumisión. En su discurso ante el Congreso de los Estados Unidos Trump declaró: «Hace cinco noches, las autoridades mexicanas, por la política arancelaria que les imponemos, nos entregaron a 29 de los mayores líderes de los carteles de su país, algo que nunca había ocurrido». Sobre ese acto de sumisión que dejó lacerada la soberanía de nuestro país Trump hizo mofa: «Nos quieren hacer felices».
Por supuesto que por Alberto Morales, “Beto Gato” y por cualquier otro periodista legítimo vale la pena meter las manos al fuego. Durante décadas Alberto Morales se ha dedicado a burlarse de los políticos corruptos por medio de la caricatura. Y lo hace porque ese es su trabajo, la sátira por medio del dibujo. Y es que las caricaturas son dibujos que satirizan a personas, hechos o ideas. La caricatura es un género periodístico que sirve para persuadir, para expresar una opinión. Desde hace unos años el OPLE y el Tribunal Electoral de Veracruz se han convertido en alcahuetes de mujeres corruptas, mujeres dedicadas a la política y que se han valido de ella para enriquecerse o para cometer abusos en demérito de la ciudadanía. Las mujeres corruptas creen, que por el sólo hecho de ser mujeres, las autoridades electorales están obligadas a cubrirlas con el manto de la impunidad.
Donald Trump es un presidente que no tiene palabra. Es un sujeto que cree que el mundo es una casa de Big Brother donde para ganar hay que seguir la estrategia del engaño. Donald Trump ya engañó a México. Obligó al gobierno de Claudia Sheinbaum a llevar a cabo acciones para que no le aplicaran aranceles a México, y a pesar de haber cumplido todo al pie de la letra, aplicó los aranceles. Pero Trump sigue con su estrategia del engaño.