Procesan a policía por homicidio de motociclista en riña en Jardín Balbuena en la CDMX; evita prisión preventiva
El 19 de agosto de 2025, en la colonia Jardín Balbuena, alcaldía Venustiano Carranza de la Ciudad de México, ocurrió un incidente fatal durante un punto de revisión policial en la avenida Galindo y Villa, casi esquina con Fray Servando Teresa de Mier. Dos elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) intentaron inspeccionar una motocicleta sin placas conducida por Dionisio Huerta y su hijo Christopher Huerta, de 21 años. Según la versión oficial de la SSC, los motociclistas se negaron al procedimiento, adoptaron una actitud agresiva y escalaron el altercado a una riña física en plena vía pública. Videos virales en redes sociales capturaron el momento: uno de los motociclistas sometió al policía Julio César “N” al suelo y lo pateó, mientras el otro continuaba la pelea con el segundo oficial. Al alejarse el agresor, Julio César, desde el piso y herido, disparó su arma de cargo por la espalda, impactando en la cabeza a Christopher, quien cayó inmediatamente.
La víctima fue trasladada al Hospital General Balbuena, donde falleció poco después. Testigos increparon al oficial, con sangre en el rostro, exigiendo su detención inmediata. La SSC confirmó la detención de Julio César “N” en el lugar, junto con su arma, y lo puso a disposición del Ministerio Público. Paralelamente, la Dirección General de Asuntos Internos abrió una investigación administrativa interna. Otro policía involucrado, Luis Arturo “N”, fue detenido inicialmente por presunto abuso de autoridad, pero liberado tras la audiencia.
El reporte indica que el incidente entre Alejandro Moreno y Gerardo Fernández Noroña ocurrió cuando los trabajos legislativos del segundo receso del primer año de ejercicio de la LXVI Legislatura habían terminado. Estaban llamando a entonar el himno nacional cuando de repente Alito le reclamó al presidente de la Mesa Directiva del Senado: «Te estoy pidiendo la palabra». Mientras Alito le reclamaba, Fernández Noroña trataba de alejarse de él sin conseguirlo.
Entre los muchos récords que posee la periodista Claudia Guerrero está el de ser la persona con más denuncias ante el OPLE, acusada de violencia política de género. Y es que las autoridades electorales le hacen el caldo gordo a varias funcionarias corruptas que, al ser exhibidas en su corrupción, se hacen las víctimas, y el OPLE, junto los tribunales electorales, les siguen el juego. Una de esas denuncias proviene de Vania López, síndica de Córdoba, quien desde hace mucho tiempo ha tratado de silenciar a Claudia Guerrero, incluso mandando personeros para ofrecerle un “arreglo” que convenga a las dos.
La presidenta Claudia Sheinbaum quiso desviar la atención sobre las declaraciones del jefe de la agencia antidrogas de los Estados Unidos, DEA. La presidenta dijo, falseando declaraciones, que el gobierno de Trump puso en el mismo nivel al Mayo, al Chapo y a García Luna; algo que es incorrecto. Pero la presidenta hizo eso para desvíar la atención de lo verdaderamente sustantivo. El periodista Raymundo Riva Palacio, en su columna “Estrictamente personal” señaló algunos puntos importantes sobre lo que Ismael Zambada ha declarado hasta el momento.
Beatriz Gutiérrez Müller ya se hacía en España, en Madrid, en el fraccionamiento La Moraleja gozando de la vida junto con su hijo, el famoso “Chocoflán”. Sin embargo, en un giro que ha sorprendido a la comunidad académica poblana, Beatriz Gutiérrez Müller, quien se dice académica, escritora y esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido nominada entre los nueve perfiles propuestos para competir por la rectoría de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en el periodo 2025-2029. La Comisión de Auscultación de la institución confirmó esta postulación tras un proceso de auscultación en el que participaron más de cinco mil miembros de la comunidad universitaria, quienes respaldaron candidatos basados en su trayectoria académica e investigadora.
En 2014, durante un mitin en el Zócalo, el entonces diputado Gerardo Fernández Noroña exclamó: «¡Peña Nieto nos dice que no hay dinero para el pueblo, pero sí para la Casa Blanca de su familia! Esto es el colmo de la corrupción, un presidente que vive como rey mientras México se hunde en la pobreza». Pues resulta que, en un giro que nadie vio venir, el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, ha sido exhibido como el flamante dueño de una “humilde” casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos. Sí, esa propiedad de 1,201 metros cuadrados de terreno y 259 de construcción, que antes rentaba y ahora está pagando a plazos con su sueldo de senador. Todo declarado en su patrimonio público, claro, porque la transparencia es lo nuestro… o al menos eso dice él.
Muy a tiempo lo advertimos. Cuando uno accede al mapa de la dirección de la empresa Aviator, cuyo representante legal es Sergio Edmundo Llarena Mancisidor, el mismo representante de Limpieza Especializada Industrial y Hospitalaria, sólo encontramos una casa de interés social rodeada de basura. Ambas empresas obtuvieron contratos millonarios siendo Jorge Eduardo Sisniega administrador de SESVER. Resulta que la mañana de este lunes la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, anunció la cancelación del contrato con la empresa Limpieza Especializada Industrial y Hospitalaria (LEIH), encargada de los servicios de aseo en hospitales públicos del estado, debido a denuncias por incumplimiento en el pago de salarios y falta de prestaciones laborales para sus trabajadores.
La corrupción en México no ha sido exterminada, sólo ha cambiado de manos, ha cambiado de siglas. El fraude en Segalmex es el único acto de corrupción que López Obrador reconoció y cínicamente dijo que ocurrió porque su amigo Ignacio Ovalle se descuidó. Sin embargo, la corrupcióń no se acabó, sólo cambió de siglas, de manos. Señala un reportaje de Mexicanos Contra la Corrupción: «Alimentación para el Bienestar replica modelo de corrupción de Segalmex: asignan $2 mil millones a empresas “fachada”. Cinco empresas con vínculos entre sí -algunas creadas hace apenas dos años- fueron utilizadas en procedimientos de contratación para obtener asignaciones por casi dos mil millones de pesos. El nuevo organismo Alimentación para el Bienestar ha repetido los patrones de corrupción que hundieron a Segalmex: simulación de competencia, empresas fantasma con direcciones inexistentes y prestanombres usados sin su consentimiento. Una de ellas utilizó la identidad robada de una mujer enferma y desempleada para firmar contratos millonarios».