Veracruz Estado sin ley y sin Gobernador

Ferral
«El día de hoy a las 10:40 de la mañana, fuí víctima de un atentado en el que estuvo en peligro mi vida» dice en uno de los párrafos, María Fernanda de Luna Ferral, en la carta que envía al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador FOTO: FACEBOOK/QUINTO PODER DE VERACRUZ
Atentan contra hija de María Elena Ferral
Pide a Presidente tome cartas en el asunto

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / ¿QUE ESTÁ fallando en la investigación del caso María Elena Ferral, asesinada el pasado 30 de Marzo en pleno centro de Papantla, a la vista de decenas de personas que al iniciar la tarde deambulaban por la calle donde cayó trágicamente sin que a los asesinos –material e intelectual- nada les importara? Porque hasta donde se sabe, la Fiscalía General del Estado, cuya encargada, Verónica Hernández Giadáns -en aras de ganarse la ratificación inculpó a 11 personas contra las que un juez giró orden de aprehensión, entre éstas un periodista-, había dado casi por aclarado el asunto que tiene en prisión a por lo menos seis presuntos y otros tantos andan a salto de mata, pero el atentado sufrido la mañana de ayer domingo por su hija la, también, comunicadora, María Fernanda de Luna Ferral y sus escoltas, volvieron a encender luces de alerta, como si alguien –o álguienes- intentaran silenciarla por algo que, seguramente sabe, y que acaso es parte de las investigaciones o, en el peor de los casos, el hilo suelto que no ha sido considerado en las indagatorias, pero el hecho preocupa aun cuando la reportera tenga asignados a escoltas del Gobierno del Estado para resguardar su integridad. Porque con todo y lo que nos quiera comentar la Fiscalía en torno al hecho, a la mujer y sus guardias no la intentaron secuestrar aunque, por lo visto, tampoco asesinar sino acaso solo darle un susto, porque de otra manera, si quienes le dispararon fueran asesinos profesionales, acaso no la estaría contando ahora, y qué desgracia que una cosa así sucediera a escaso mes y 24 días del crimen de la colega.

INSISTIMOS, HAY seis detenidos de una orden de aprehensión que incluye a 11, pero quedan libres seis, ya que el regidor tercero de Papantla, Efraín Rivera, no estaba en el documento judicial sino que fue detenido por portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, pero ya estando dentro, también, lo vincularon por el espinoso asunto. En suma, hay media docena de personas libres pero, supuestamente, participantes en el crimen, lo que en su momento fue visto como una argucia de la FGE ya que la señora Hernández Giadáns necesitaba de todo un escándalo mediático para demostrar que si trabaja en contra de la impunidad que rodea a los crímenes de periodistas porque, curiosamente en este caso –como en otros- pocas personas le creen, menos aún quienes conocen en el norte al periodista José Cárdenas, vinculado a proceso por, presuntamente, haber puesto a la comunicadora, cuando de todos era conocida la amistad que guardaba con Ferral, aunque defenderemos siempre nuestra mística de no meter las manos al fuego por nadie, porque solo la cuchara conoce el fondo de la olla.

LO QUE extraña es que la mañana del domingo, al circular a bordo de un automóvil marca Dodge Attitude, de color blanco, con placas YKD-64-07 del Estado, María Fernanda fue objeto de un atentado en su contra, muy a pesar de ir acompañada de la guardia que protege su integridad. Desconocidos a bordo de una suburban negra, según relata la agredida, le dispararon, todo parece indicar que para amedrentarla cuando circulaba a la altura de la comunidad La Galeana, en el tramo carretero Papantla-Gutiérrez Zamora acompañada de su escolta, y aunque afortunadamente ninguno de los proyectiles logró herirla, en el auto quedaron las huellas de la agresión. Se desconoce si los guardias que la acompañaban iban armados o si dispararon, aunque ella asegura que sí, en tanto emprendían la huida a toda velocidad hasta salir muy cerca de Costa Esmeralda, donde pidieron auxilio, en lo que constituye un hecho raro ya que si los agresores hubiesen tenido la instrucción de asesinarla, seguramente lo habrían hecho –comparando las unidades en que viajaban agresores y agredidos-, pero el fin, por lo visto era una advertencia por algo que debe saber la hija de María Elena Ferral Hernández, y que seguramente debe compartir a las autoridades, ya que en estos hechos no se descartan propiedades en juego, algún terreno, casa o, incluso, secretos comprometedores que la Fiscalía debe conocer, si es que existieran, porque insistimos, esto del atentado del domingo pareciera un evento que pretendía advertirle algo. Salvo que hayan querido asaltarla.

TAL VEZ la Fiscalía salga con el oportunismo de decir que los agresores podrían estar entre los seis que aún no son detenidos, y acaso tendría razón pero, insistimos, el objetivo no era silenciarla sino, en todo caso, asustarla, y si los criminales ya mataron a María Elena Ferral que más les daba hacer lo mismo con la hija. Pero la línea de investigación acaso no deba ser esa. Lo más seguro es que algo hay, algo que no ha emergido pero que, podría ser el meollo del crimen de la comunicadora, y las autoridades judiciales en vez de dar palos de ciego para garantizar la permanencia de Hernández Giadáns en la Fiscalía, deberían abocarse a indagarlo. Porque si esto ocurrió ahora no deseamos suponer que podría ocurrir en el futuro. El crimen de María Elena Ferral debe investigarse hasta las últimas consecuencias, y no con tintes políticos o mediáticos para demostrar que sí se trabaja.

POR LO pronto, María Fernanda de Luna Ferral ya escribió una carta abierta “a la opinión pública”, en la que señala: “Por la presente me dirijo al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a su Gabinete de Seguridad, así como al Gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, para darles a conocer lo siguiente: El día de hoy a las 10:40 de la mañana, fui víctima de un atentado en el que estuvo en peligro mi vida. El ataque se registró en la comunidad de La Galeana, del municipio de Gutiérrez Zamora, cuando nos dirigíamos a la capital del estado, provenientes de la ciudad de Poza Rica, cuando una camioneta tipo Suburban, de color negro, nos dio alcance y disparó en varias ocasiones contra el vehículo en el que viajaba. Gracias a la entrega y determinación de los elementos que están encargados de mi seguridad, quienes repelieron el ataque, lo que permitió que escapáramos de mis agresores hacia la brecha de Barriles.

GRACIAS A Dios y a un gran ángel que me cuida desde arriba, pude salir junto a mis escoltas ilesos de este atentado. El llamado es para las instancias federales y estatales de seguridad pública y de procuración de justicia para que tomen cartas en el asunto, para que se esclarezca el atroz asesinato de mi compañera de trabajo y de vida, mi madre María Elena Ferral, periodista asesinada cobardemente a plena luz del día en el centro de Papantla, para que los responsables se encuentren tras las rejas, pues temo por mi vida y la de mi familia cercana. Atentamente: María Fernanda De Luna Ferral. Directora General del Portal Quinto Poder De Veracruz”. En fin, algo tendrá que hacerse, pero en serio para evitar que hechos como el relatado se repitan en un Estado sin ley, sin autoridades y con servidores públicos carentes de vocación de servicio, y lo que es peor, sin un gobernador que como el avestruz entierra la cabeza en su oficina para no mirar los problema en el entorno. Así las cosas. OPINA [email protected]

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