Alberto Anaya y Mario Delgado fueron los encargados de clavarle el puñal de la traición a Noroña
Alberto Anaya ya lo tenía pensado, por sus venas corre la traición, él sabía que no tenía que contradecir las
Alberto Anaya ya lo tenía pensado, por sus venas corre la traición, él sabía que no tenía que contradecir las
Pues claro que no iban a permitir que un troglodita como Gerardo Fernández Noroña, quien con poder es capaz de
Los del PRI chamaquearon a Gerardo Fernández Noroña, quien mostró sus cartas antes de que el juego empezara. Pensó que
Ellos, los dirigentes políticos, los que fueron elegidos y no supieron responder a los intereses del pueblo, sino a sus