Cuitláhuac ya sabía lo “puerco” que era Sergio Rodríguez. López Obrador pide que se investigue a inspectores, cuando el que opera las extorsiones es el “puerco”
En el año 2016, cuando Sergio Rodríguez era aliado de Yunes Linares desde el Congreso, el entonces diputado Cuitláhuac García exigió que se investigara a Sergio Rodríguez por corrupción. Para ejemplificar esa corrupción mostró al perredista en calzones de algodón, contando billetes encima de su colchón. Si Cuitláhuac García ya sabía que Sergio Rodríguez era un “puerco” corrupto, como entonces lo llamaba, para qué entonces lo hizo Procurador del Medio Ambiente. Cuando hacemos esa pregunta de inmediato nos contestan, pues por eso lo puso, para que convirtiera la Procuraduría del Medio Ambiente en una porqueriza.
Cuando Milton Pérez Mar fue agredido por el regidor de Poza Rica, Celso Rogelio Quiroz Pulido, acudió con el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción para que lo respaldara, éste le dio la espalda. Desde la misma CMCI de Poza Rica se sabe que a Miguel Ángel Castro González no le interesa defender a los de su gremio, lo que le interesa es mantener sus vínculos con Morena, pues tiene aspiraciones políticas e intereses de dinero con ellos. Pues este sujeto, al que el mismo Cuitláhuac García le dio posesión como presidente de la CMCI en Poza Rica, es el que defiende al “puerco” Sergio Rodríguez.
El presidente Andrés Manuel López Obrador saca a Cuitláhuac García de Malolandia y lo pone en la Disneylandia jarocha, un lugar casi paradisiaco, según las apreciaciones de un presidente al que ya nadie le cree. Por ejemplo, el día de ayer dijo que la zacatecana Roció Nahle, casi, casi, es la madre Teresa de Calcuta. Hoy saca sus cuentas alegres y dice que los delitos de secuestro y asesinatos han disminuido, comparó, por ejemplo, los números de delitos como el secuestro que han ido para abajo en sus índices, comparando las cifras actuales con la de gobiernos anteriores.
En México, simular gobernar es costumbre, simular ser democrático es la norma, el presidente López Obrador es un especialista en hacerlo y, su partido político sigue sus pasos. Por ejemplo, el presidente simula que ayuda a los pobres, cuando todos saben que las prebendas en forma de becas y pensiones bienestar, sale del bolsillo de todos los mexicanos, y que se usan como control político electoral. Otro ejemplo más, todos sabían que la ungida para relevar al presidente en la elección del 2024, era Claudia Sheinbaum, sin embargo, se tuvieron que gastar millones de pesos, para simular un proceso democrático.
A las conferencias mañaneras del presidente López Obrador puede acudir cualquier funcionario del gabinete para difamar, entregar datos incorrectos, acusar, decir medias verdades, mentiras completas y nadie se encargará de corregirlos, porque la Presidencia de la República no está para eso. Y es que López Obrador ha dicho que las mañaneras son un ejercicio informativo para decir la verdad que no dicen los medios conservadores. Pues resulta que en realidad las mañaneras son un medio desinformativo que basa sus aseveraciones en mentiras.
Parece chiste, porque el señor es un chiste, porque el periodismo que prefiere la Cuarta Transformación es un chiste. Pero no es chiste. Resulta que el Senado de la República entregó un reconocimiento, por informar «de manera oportuna, veraz y objetiva» al youtuber Carlos Pozos, mejor conocido como Lord Molécula. Este señor, que le lleva regalitos al presidente, que lo compara con un santo, que le pide que haga milagros no es un periodista, pero para López Obrador, es más que eso.
Próximas las elecciones los ciudadanos nos tendremos que acostumbrar a los sondeos de las casas encuestadoras que mes con mes mostrarán, desde su metódica, una fotografía instantánea de cómo van los candidatos a la presidencia de México. En esta guerra de encuestas algunas casas encuestadoras le han puesto precio a sus sondeos y se venden al mejor postor. Las encuestas más ridículas son las que algunos comunicadores afines a Morena, le dan hasta 90 puntos de ventaja a Claudia Sheinbaum contra Xóchitl Gálvez; sondeos que difunden medios como La Jornada.