«Omar García Harfuch está al frente de la búsqueda de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez». Eso le dijeron a Rubicelia, la madre
Durante la visita que tuvo Claudia Sheinbaum a Coatzacoalcos, Veracruz, Rubicelia Ramírez, madre de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez, se acercó a la presidenta para pedirle ayuda. La madre de la periodista secuestrada en Veracruz se le veía preocupada, devastada, angustiada porque desde el 2 de junio no sabe nada de su hija. Rubicelia se acercó a la mandataria para pedirle que encuentren a su hija y la regresen sana y salva. «Por favor, no se le olvide mi hija», fueron las palabras de Rubicelia para la presidenta de México.
Claudia Sheinbaum respondió de manera inmediata lo siguiente: «Omar García Harfuch está al frente de la búsqueda no se me desespere, que va a aparecer». 4 días después de que sujetos armados ingresaron al domicilio de Roxana, ubicado en Nanchital, Veracruz, los familiares de la periodista exigen que se agilicen las investigaciones y den con su paradero.
Los días han pasado desde el momento en que sujetos armados ingresaron al domicilio de Roxana Berenice Guzmán Ramírez y no hay más que datos sin tanta relevancia. Fue el 2 de junio que la periodista fue privada de su libertad y es el momento en que no aparece. Nadie sabe dónde está. Solo han encontrado el vehículo que ocuparon para el secuestro y nada más.
En el Congreso de Veracruz todo mundo sabe que a la diputada Victoria Gutiérrez Pérez nadie la aguanta; de los empleados sindicalizados del Congreso que la apoyaban en sus labores legislativas, dos pidieron que los cambiaran a otra área, aunque sea a lavar los baños con tal de no estar a las órdenes de una mujer cargada de traumas y complejos los cuáles trata de ocultar con una actitud prepotente y grosera. Pues como nadie quiere trabajar con ella, a la señora se le ocurrió, porque en eso es experta, en ocurrencias, ahí está lo de ir a tomar café a Marte, que su hija podría trabajar con ella. A la diputada Victoria Gutiérrez no le importó que le advirtieran que se podía meter en problemas, no le importó que la pudieran acusar de nepotismo, no quiso escuchar consejos ni optó por otro tipo de soluciones.
Américo Zúñiga, en alguna ocasión le confesó a un grupo de periodistas amigos que él no dejaría al PRI, partido al que toda su vida perteneció su padre, partido que lo hizo diputado y alcalde de Xalapa. Américo renuncia a un PRI que ya no existe, un partido en el que sólo se han quedado los buitres que devoran la carroña, los restos de un cuerpo en putrefacción. La mañana de este jueves 4 de junio Américo Zúñiga, uno de los activos fuertes que le quedaba al PRI anunció su renuncia.
El expresidente López Obrador, quien colocó a los narcogobernadores que están siendo investigados por el gobierno de los Estados Unidos, sacó la cabeza de “La Chingada” para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha tenido que lidiar con todo el desmadre que dejó. En una carta pública anota: «No me extraña que en la embestida del gobierno de Estados Unidos contra el de México se utilicen las prácticas intervencionistas y nada escrupulosas de siempre, ahora con el pretexto del combate a la migración y al narcoterrorismo. Es claro que estos ataques no son motivados, como bien lo dijo nuestra presidenta Sheinbaum el pasado domingo, por un interés genuino de resolver el grave problema que lamentablemente sufren los estadounidenses por la prolongada pandemia de adicción al consumo de drogas; no, se trata de un asunto de carácter político y electoral.
El expresidente Andrés Manuel López Obrador realizó en 2021 diversos llamados públicos al voto a favor de candidatos de Morena en el proceso electoral para gobernador. Ejemplos notables de su respaldo explícito incluyen sus expresiones de apoyo a los entonces candidatos a gubernaturas: Marina del Pilar Ávila Olmeda (Baja California), Alfonso Durazo Montaño (Sonora), Américo Villarreal Anaya (Tamaulipas) y Rubén Rocha Moya (Sinaloa). De Américo Villarreal durante sus giras a Tamaulipas dijo que era un «hombre íntegro y honesto».