Aprobada la restructuración
Finalmente, después de una hora de debate, por fin quedó aprobada la reestructuración de la deuda del estado dando con esto un aíre de alivio al gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. La votación fue de 38 votos a favor y 12 en contra.
Para conseguir la aprobación de la reestructuración eran necesarios 34 votos, para lo cual, el voto de la bancada priista fue importante, así como el de los diputados independientes. A decir del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares la no reestructuración de la deuda pondría en grave riesgo el pago de sueldos a empleados de del gobierno de Veracruz así como a pensionados.
En este segundo intento el gobernador accedió a poner una cláusula de revisión para que los diputados pudieran conocer cómo y en qué se estará usando el dinero que el estado se ahorre en el pago de intereses.
Malas noticias para el PRI en el Estado de México. El PRI tiene prendidos los focos rojos, la candidata de Morena avanza en territorio comanche, búnker del Grupo Atlacomulco y cuna del presidente Enrique Peña Nieto. Además, la cercanía con el presidente Peña Nieto en lugar de acarrearle votos, le resta al candidato del PRI. La gente mexiquense sólo ve a un candidato rico y parte medular de las élites que quiere gobernar el Estado de México.
Ya lo dijimos, si López Obrador quiere ser presidente de México tiene que convencer a los indecisos desencantados. Pero para convencer a esos desencantados, se requiere de acciones responsables y congruentes, no sólo de palabras altisonantes, o de bravatas desde la inocencia en contra de los “culpables”. Hasta hace unos años al partido Morena no se le podía reprochar nada, porque no había ejercido el poder; eran incólumes y por la tanto una buena alternativa. Sin embargo, se ha visto ya el actuar de los diputados de Morena, tanto federales como locales.
Son muchos los que quieren que Andrés Manuel López Obrador sea presidente de la República, son millones de mexicanos que nunca se tragaron el cuento de que López Obrador era un peligro para México. Han pasado dos regímenes que dejaron demostrado que el peligro para México es la clase política y empresarial que impuso a Felipe Calderón y a Enrique Peña Nieto. Para millones de personas este sería otro México si Andrés Manuel López Obrador hubiera sido presidente en 2006.
A un día de haberse rechazado en el Congreso del Estado la propuesta del Ejecutivo estatal para la reestructuración de la deuda en Veracruz, en la que se votó 25 a favor por 25 en contra, se convoca el día de hoy a una sesión extraordinaria para, de nueva cuenta, se trate este tema de trascendencia importante para la vida económica del estado.
A finales de noviembre del de 2006 mientras rendía su segundo informe ante el Congreso local, el priista Fidel Herrera Beltrán aseguraba; «Obtendremos recursos para liquidar el total de la deuda pública». Él mismo reconocería que su antecesor Miguel Alemán dejaba una deuda de cuatro mil 202 millones de pesos, pero lo más sobresaliente fue que ahí mismo insistió en que, a través de la colocación de los recursos provenientes del impuesto sobre tenencia vehicular en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se podrá liquidar la totalidad de la deuda, estimada en más de tres mil 500 millones de pesos.
En entrevista con XEU radio, el coordinador de la bancada del PRI en el Congreso de Veracruz, Juan Nicolás Callejas Roldán, nos dio una luz de cuál sería una preocupación legítima sobre el tema de la reestructuración. El diputado Callejas Roldán está inquieto sobre el destino del dinero que supuestamente se van a ahorrar en intereses. «¿Qué es lo que van a hacer con esa liquidez?”, pregunta el diputado como si no supiera que el estado de Veracruz está en quiebra.
El que está muy contento por la no reestructuración es el diputado Cuitláhuac García, por cierto, diputado federal por Xalapa, a la que no ha brindado ningún beneficio legislativo porque él no se siente diputado de una demarcación distrital sino que es diputado universal. En su muro de Facebook, Cuitláhuac dice que los diputados de Morena actuaron con congruencia pues evitaron que Yunes Linares endeudara más al estado pidiendo más créditos y que dilapidara el dinero que se iba a ahorrar en intereses.
Pero ni el doctor Frankenstein hubiera conseguido semejante monstruo, semejante aberración política. Es más hasta, hace algunos meses la idea de crear a este nuevo partido político estaba lejos de nuestra imaginación. Si hasta hace unos meses el PRI y Morena eran como el agua y el aceite, nunca pensamos que se fueran a juntar. Pero de alguna manera, que todavía no nos explicamos, PRI y Morena se hicieron uno para evitar que saliera adelante la iniciativa de reestructuración de la deuda.