Quieren quitar cualquier mérito de la captura de Duarte a Yunes Linares; un acto de mezquindad que sólo pone en evidencia el afán electorero de la captura

Parece ser que el Gobierno Federal pretende quedarse con todo el mérito sobre la captura de Javier Duarte. Primero los boletines de los líderes priistas, tanto nacional como estatal, soltando frases tan absurdas como: «Esta detención es la prueba fehaciente de que el Gobierno de la República procede con transparencia, apegado al estado de derecho, y que está comprometido con la justicia en Veracruz».

Si bien es cierto la Auditoría Superior de la Federación inició la demanda en contra de Javier Duarte, pasaron dos años de este sujeto enfermo en el poder y el gobierno federal no hizo nada. Durante esos años Miguel Ángel Yunes Linares se dio a la tarea de recopilar pruebas, muchas pruebas. Gracias a esa investigación nos enteramos de la red de cómplices que tenía Javier Duarte, de las muchas propiedades que tenía en México y el extranjero.

Esas pruebas aportadas, además de los testimonios de Moisés Mansur y José Juan Janeiro Rodríguez, fueron el fundamento de lo que habría de ser una serie de denuncias en contra de Javier Duarte interpuestas en la fiscalía veracruzana y atraídas por la PGR. Querer quitarle el mérito a Yunes Linares es un acto de mezquindad que sólo pone en evidencia el afán electorero de la captura.

Javier Duarte, la versión oficial; nuestra versión

La versión oficial sobre la captura de Duarte dice que fueron los hijos los que condujeron a la captura del exgobernador. Los hijos viajaron el viernes 14 de abril en un vuelo de Toluca a Guatemala. ¿No sería la foto que filtrara López-Dóriga un distractor para desviar la atención de la frontera de México con Guatemala y ponerla hacia la frontera con Canadá? La versión oficial dice que Duarte llegó al hotel La Riviera de Atitlán en que se encontraba apenas dos días antes de su captura. Pero el vocero de la policía de Guatemala dice que la habitación de hotel estaba alquilada desde hacía 5 meses; incluso dijo que podían haberla comprado.

Aquí todo se confunde. Un amigo nuestro ya sabía desde la mañana del martes 11 de abril que Javier Duarte iba a ser capturado en Semana Santa y así lo publicamos; lo sabía cinco días antes de la captura que ocurrió el sábado; lo sabía cuatro días antes de que los hijos, quienes supuestamente condujeron a las autoridades hacia él, viajaran de Toluca a Guatemala, el viernes; lo sabía tres días antes de que Javier Duarte supuestamente ocupara la habitación del hotel La Riviera de Atitlán, el jueves.

¿De qué estamos hablando? Por supuesto de un posible montaje, de una obra de teatro que se ha venido preparando desde hace mucho tiempo. De un Gobierno Federal que siempre tuvo ubicado a Javier Duarte y que se ha decidido a mostrarlo detenido para favorecer a sus candidatos en las próximas elecciones.

Medios de comunicación valientes, fundamentales para encarcelamiento de Duarte; pocos denunciaron, muchos fueron billeteados

Si se trata de ser honestos, hay que reconocer el papel que jugaron los medios para denunciar los delitos y tropelías que cometió impunemente Javier Duarte y cómplices. Es cierto que hubo muchos medios impresos y digitales que le hacían la caravana a Duarte y le celebraban todas sus ocurrencias.

Sin embargo, como fieles de la balanza hubo medios que se rifaban el pellejo al denunciar a Javier Duarte. A nivel nacional se debe de reconocer el trabajo de Proceso, medio que siempre estuvo denunciado la muerte de periodistas, incluyendo una baja en sus filas como lo fue Regina Martínez.

Otro medio que fue la punta de lanza en contra de Javier Duarte fue Animal Político, medio que desenmascaró a nivel nacional el modus operandi del gobierno fallido de Duarte. Los artículos sobre las empresas fantasma fue el detonante de la investigación. La Auditoria Superior de la Federación tuvo que recurrir en varias ocasiones a esta bien hecha investigación.

En el estado fueron pocos los medios que aguantaron el acoso e intimidación de Madame Gina y Alberto Silva, muchos, la gran mayoría, fueron billeteados. Por eso es bueno reconocer el buen trabajo periodístico de los pocos que se atrevieron a denunciar a Javier Duarte y su pandilla de mafiosos. Por cierto, LBP desde su nacimiento denunció las tropelías del Nerón veracruzano, hoy caído en desgracia.

Nada nos tiene contentos; ser escépticos nos roba el regocijo de ver a Javier Duarte en la cárcel

Las redes sociales es un mosaico donde se pueden apreciar las actitudes de todo tipo de gente. Los hay muy crédulos y los hay muy escépticos; ni los primeros ni los segundos son dignos de tomarse en serio. En el caso de los escépticos, son personas que se afanan por encontrarle la cuadratura a un círculo. Para ellos todo está lleno de sospecha, cada acción tiene un sentido siniestro, cada palabra un significado oculto.

Sobre la detención ya se han manifestado: que si es una “caja china” (ya chole con ese concepto), que si es algo pactado, que si lo van a soltar pasando las elecciones, que si la risa de Duarte habla de un montaje, que si esto, que si lo otro. Como quiera que sea, Javier Duarte ya está detenido, ya lo van a enjuiciar y esperamos que la justicia sea aplicada en su caso con todo rigor.

¿Qué nos toca a nosotros? ¿Quejarnos? ¿Desconfiar de todo mundo? ¿Cruzarnos de brazos? ¿Llorar? Nos toca exigir, no quejarnos, exigir, no desconfiar de todo, exigir, no cruzarnos de brazos, exigir, no llorar, exigir que se haga justicia. El tener esa actitud escéptica nos roba el regocijo de ver a Javier Duarte en la cárcel. Vamos a hacer todo lo posible porque no salga de ahí al menos hasta que el águila de Los Lagos emprenda el vuelo.

Andrés Manuel López Obrador dice que Duarte es un “chivo expiatorio”

Dice la máxima bíblica: «De la abundancia del corazón habla la boca», lo que quiere decir que uno expresa las cosas que siente en su ser. Es por ello que extraña y alarma la expresión que mediante Twitter ha declarado Andrés Manuel López Obrador, quien al parecer ya no mide las consecuencias de lo que dice. En un mensaje sobre la captura de Javier Duarte López Obrador dice: «Detienen a Duarte para simular que combaten la corrupción. Pero el pueblo no se conforma con chivos expiatorios, quiere la caída del PRIAN».

¿En serio piensa López Obrador que Javier Duarte es un “chivo expiatorio”? ¿En serio cree AMLO que Duarte es de esos sujetos inocentes que se ofrecen para que el verdadero culpable quede libre? Porque un “chivo expiatorio”, de acuerdo con la ley de donde se origina esa expresión, debe ser un animal puro e inocente que calmaría la ira de Dios.

Habría que preguntarle a AMLO: Si Duarte es un “chivo expiatorio”, ¿quién es el verdadero culpable de que Veracruz haya quedado devastado? ¡Cuidado con lo que digas AMLO, ya una vez por andar soltando frases al desparpajo te quitaron la presidencia! No vaya a ocurrir otra vez eso por andar con la lengua floja.

Héctor Yunes exige se aplique la ley a Duarte. ¿Qué hubiera pasado si él hubiera sido gobernador?

Otro que anda exigiendo todo el peso de la ley en contra de Javier Duarte es el senador Héctor Yunes. Ahora se regocija aquel que en un tiempo lo llamó «mi jefe político». Héctor Yunes ocupó seis mensajes de Twitter para dar a conocer su postura.

En algunos de estos mensajes dice: «Como veracruzanos exigimos que se aplique la Ley. Que los jueces que conozcan de lo que se le acusa actúen con eficiencia, celeridad…»; «El exgober d Veracruz debe responder por el daño causado a millones de veracruzanos mediante los escandalosos actos de corrupción señalados».

Da pena Héctor Yunes quien no ceja en su afán de querer llamar la atención. Sólo falta que salga a decir que fue gracias a él que se detuvo a Javier Duarte. Valdría la pena preguntar: ¿Qué hubiera pasado si Héctor Yunes hubiera sido gobernador? Javier Duarte se seguiría burlando de nosotros. Tal vez hasta un monumento les estarían construyendo.

El PRI exige que se aplique todo el peso de la ley contra JD; ¡mejor cierren el hocico!

Los que se deberían quedar callados sobre la detención de Javier Duarte son los priistas. El PRI se convirtió en los últimos años, en el más grande refugio de ladrones y funcionarios vinculados al crimen organizado.

Ellos, junto con su presidente, protegieron a Humberto Moreira a tal grado que el señor se atreve a demandar a quienes manchen su “honor”; el PRI cobijó a Yarrington y hasta guardias le puso para que lo custodiaran; el PRI protegió a César Duarte y a Rodrigo Medina; el PRI todavía protege a Manlio Fabio Beltrones, el PRI protegió y alentó a Javier Duarte a tal grado que el tipo robó a mansalva, sin ponerse a pensar en las consecuencias.

Ahora el PRI, en voz de su presidente, envuelto en escándalos de corrupción, pide que se aplique todo el peso de la ley en contra de quien mantuvieron tanto tiempo protegido. ¡Cuánto descaro! ¡Cuánta poca madre en tanta gente cínica! Pero hoy es Javier Duarte, esperemos que mañana sean ellos.

Tío Fide pélate, cayó la ley…

Con la detención de Javier Duarte de Ochoa, pareciera que el excónsul de Barcelona, el priista Fidel Herrera Beltrán, anda queriendo poner en práctica el dicho popular «patas pa’ que las quiero». Y es que no es para menos, no sabemos con certeza cuáles fueron las condiciones o negociación en lo oscurito que tuvo el Gobierno Federal con el exgobernador veracruzano.

Tenga la certeza que Duarte de Ochoa, con la información que tiene en su poder, pudo darse el lujo de poner a las autoridades federales contra la pared. Información que seguramente tiene que ver con la campaña presidencial de Peña Nieto. Por eso no dude usted que la investigación apunte directamente contra Fidel Herrera.

Se acuerda usted cómo llegó el Tío Fide como gallito al país a principios de enero, después de salir del consulado de México en Barcelona; él señalaba que se ponía a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE) para “aclarar” todo lo relacionado al escándalo de medicamentos clonados, apócrifos y piratas.

«Regreso a Veracruz motivado, voy a encabezar la defensa de mi legado, del gobierno que encabecé; pretendo cooperar en la investigación y que se castigue, si fuese el caso, a quien haya cometido esas atrocidades. Soy de profesión abogado y yo me puedo defender», dijo. Sin embargo, tenga usted por seguro que el Tío Fide ya anda buscando asilo en la Patagonia.

Celebra Miguel Ángel Yunes Linares; por fin Duarte es aprehendido

Quien debe de estar saltando de gusto en este momento es el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien desde antes de ser gobernador de Veracruz fue quien inició las demandas en contra de Javier Duarte de Ochoa. Fue Yunes Linares quien dio a conocer la red de cómplices y prestanombres de Javier Duarte, así como la confesión de Moisés Mansur, uno de los cómplices más cercanos de este criminal.

En su cuenta de Twitter, el gobernador Yunes señaló que mañana domingo a las 12:00 horas dará a conocer su postura sobre la detención de Javier Duarte de Ochoa. Una de las mayores exigencias al gobierno de Miguel Ángel Yunes era la detención de Javier Duarte; millones de veracruzanos reclamaban que Duarte pisara la cárcel por todo el daño que causó a los veracruzanos.

Por fin Duarte ya pisa la cárcel, esperemos que ahora la justicia actúe de manera imparcial; esperemos que no surja por ahí un juez #Porky que permita impunidad en este caso.

Ahora nos parece sospechoso que López-Dóriga quisiera, con su foto, dirigir la mirada de la PGR a Canadá

En este momento nos parece sospechosa la foto que diera a conocer Joaquín López-Dóriga en la que supuestamente Javier Duarte y su esposa se encontraban en Canadá. Sospechosa desde el principio porque el que tomó la foto, en lugar de filtrarla a la prensa debía de dar informes a la PGR y reclamar su recompensa de 15 millones de pesos.

Ahora sospechamos que López-Dóriga, a quien le encanta el dinero —sino pregúntenle a María Asunción Aramburuzabala— pudo filtrar esa supuesta foto para desviar completamente la atención.

El señor López-Dóriga y la persona que le pudo haber pagado para filtrar la foto, tal vez esperaban que la PGR saliera corriendo a buscar a Duarte a Canadá, cuando desde siempre el Gobierno Federal sabía que Duarte estaba en Centroamérica. ¿Se podría prestar Joaquín López-Dóriga a este tipo de charadas? La trayectoria del comunicador nos dice que sí.