Nada nos tiene contentos; ser escépticos nos roba el regocijo de ver a Javier Duarte en la cárcel
Las redes sociales es un mosaico donde se pueden apreciar las actitudes de todo tipo de gente. Los hay muy crédulos y los hay muy escépticos; ni los primeros ni los segundos son dignos de tomarse en serio. En el caso de los escépticos, son personas que se afanan por encontrarle la cuadratura a un círculo. Para ellos todo está lleno de sospecha, cada acción tiene un sentido siniestro, cada palabra un significado oculto.
Sobre la detención ya se han manifestado: que si es una “caja china” (ya chole con ese concepto), que si es algo pactado, que si lo van a soltar pasando las elecciones, que si la risa de Duarte habla de un montaje, que si esto, que si lo otro. Como quiera que sea, Javier Duarte ya está detenido, ya lo van a enjuiciar y esperamos que la justicia sea aplicada en su caso con todo rigor.
¿Qué nos toca a nosotros? ¿Quejarnos? ¿Desconfiar de todo mundo? ¿Cruzarnos de brazos? ¿Llorar? Nos toca exigir, no quejarnos, exigir, no desconfiar de todo, exigir, no cruzarnos de brazos, exigir, no llorar, exigir que se haga justicia. El tener esa actitud escéptica nos roba el regocijo de ver a Javier Duarte en la cárcel. Vamos a hacer todo lo posible porque no salga de ahí al menos hasta que el águila de Los Lagos emprenda el vuelo.
Dice la máxima bíblica: «De la abundancia del corazón habla la boca», lo que quiere decir que uno expresa las cosas que siente en su ser. Es por ello que extraña y alarma la expresión que mediante Twitter ha declarado Andrés Manuel López Obrador, quien al parecer ya no mide las consecuencias de lo que dice. En un mensaje sobre la captura de Javier Duarte López Obrador dice: «Detienen a Duarte para simular que combaten la corrupción. Pero el pueblo no se conforma con chivos expiatorios, quiere la caída del PRIAN».
Otro que anda exigiendo todo el peso de la ley en contra de Javier Duarte es el senador Héctor Yunes. Ahora se regocija aquel que en un tiempo lo llamó «mi jefe político». Héctor Yunes ocupó seis mensajes de Twitter para dar a conocer su postura.
Los que se deberían quedar callados sobre la detención de Javier Duarte son los priistas. El PRI se convirtió en los últimos años, en el más grande refugio de ladrones y funcionarios vinculados al crimen organizado.
Con la detención de Javier Duarte de Ochoa, pareciera que el excónsul de Barcelona, el priista Fidel Herrera Beltrán, anda queriendo poner en práctica el dicho popular «patas pa’ que las quiero». Y es que no es para menos, no sabemos con certeza cuáles fueron las condiciones o negociación en lo oscurito que tuvo el Gobierno Federal con el exgobernador veracruzano.
Quien debe de estar saltando de gusto en este momento es el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien desde antes de ser gobernador de Veracruz fue quien inició las demandas en contra de Javier Duarte de Ochoa. Fue Yunes Linares quien dio a conocer la red de cómplices y prestanombres de Javier Duarte, así como la confesión de Moisés Mansur, uno de los cómplices más cercanos de este criminal.
En este momento nos parece sospechosa la foto que diera a conocer Joaquín López-Dóriga en la que supuestamente Javier Duarte y su esposa se encontraban en Canadá. Sospechosa desde el principio porque el que tomó la foto, en lugar de filtrarla a la prensa debía de dar informes a la PGR y reclamar su recompensa de 15 millones de pesos.
La que de plano se voló la barda es la líder “moral” del SETSE (Sindicato Estatal de Trabajadores al Servicio de la Educación), Acela Servín Murrieta. Resulta que la consejera del IPE ahora sí se pone como Pancho Pantera a exigir más de 20 millones de pesos por concepto de cuotas, así como el pago de salarios y prestaciones a los agremiados. Ahora se queja de que los edificios del SETSE lucen maltratados y sin mantenimiento debido a estos adeudos.
El Gobierno del Estado de Veracruz, a través de la Secretaría de Protección Civil, informa a los turistas que han decidido vacacionar en las playas veracruzanas que, por seguridad y para resguardar su integridad física, el tiempo para ingresar al mar se suspende a partir de las 19:00 horas en esta Semana Santa, por lo que invitan a buscar alternativas para continuar sus actividades recreativas en tierra.