El PRImazo no levanta en Edomex; ni con el duartazo les alcanza
El PRImazo del preciso no levanta la campaña en el Estado de México. Ni con la ayuda de la promoción de los programas federales por miembros cercanos al gabinete del presidente y ni con el golpeteo contra la candidata puntera. El Gobierno Federal quemó todas sus naves con la detención de Javier Duarte, creyeron que la gente mordería el anzuelo, que se iría con la finta.
Al parecer este montaje no les ha funcionado. Los conocedores saben que en la última semana de campaña, sobre todo en el Edomex, los estrategas electorales del PRI arrojan toda la carne al asador mediante la indiscriminada compra de votos y coacción a las clases más pobres.
Históricamente el PRI así se ha sostenido por nueve décadas en el poder y esta vez tampoco será la excepción; por eso es necesario que la sociedad esté vigilante, ya que no sólo se juega la gubernatura del Edomex, sino de todo el país.
Ya que mañana, 23 de abril, es el Día Mundial del Libro, designado así por la Unesco dada la coincidencia de la muerte de Cervantes y Shakespeare, nosotros los invitamos a leer El Quijote, esa obra maestra de las letras hispanas.
Muchos involucrados en el tan comentado Caso Duarte viven hoy una terrible resaca después de la fiesta fidel-duartista. Hay quienes recurrieron al fuero legislativo, tanto federal como estatal; otros, quienes ya sienten pasos en la azotea, buscaron amparos; a pocos ya les llegó la cuenta y ahora son distinguidos inquilinos del penal de Pacho Viejo; los menos ya emprendieron la graciosa huida.
Reporta el periódico El Universal en su portal web que, como parte de la documentación que la PGR entregara al gobierno de Guatemala para puntualizar los hechos delictivos de que se acusa a Javier Duarte, iba parte de la confesión de José Juan Janeiro Rodríguez. En esa confesión que el juez de Guatemala leyera en la primera audiencia se refería lo siguiente: «Era para señalar de manera clara y precisa, datos y hechos que involucran en forma directa a Javier Duarte de Ochoa y la esposa de éste, de nombre Karime Macías Tubilla, en la obtención de recursos del gobierno de Veracruz para beneficio».
Los únicos responsables de la bronca que enfrenta Andrés Manuel López Obrador respecto a su vinculación con Javier Duarte son Cuitláhuac García y Manuel Huerta. Ya después el mismo Andrés Manuel aportó su granito de arena. Ese afán obtuso del diputado y del dirigente de Morena de irse con todo en contra de Miguel Ángel Yunes Linares, a quien acusaban de haberles robado la gubernatura, los llevó a utilizar el recurso de defensa de Duarte como una estrategia que se les ha revertido.
Por cierto, ni los presos de Guatemala, muchos de ellos integrantes de los Mara Salvatruchas, soportan el hedor a corrupción y codicia de Javier Duarte. Y es que cuando Duarte se dirigía a la audiencia, los mismos presos le gritaron «hijo de la gran puta». Y mire que no es poca cosa que los “Maras”, que son unos hijos de puta, le hayan gritado eso a Duarte.
Y todavía el presidente Peña Nieto se atreve a decir que ningún chile nos embona, él, que está tan acostumbrado a que cualquier chile le embone. Él piensa que nos está dando gusto practicando la justicia muy a su estilo. Pactando con el criminal, brindándole garantías para que se entregue, brindándole una fianza para que no lo delate, para que a Duarte no se le ocurra mencionar que durante su campaña presidencial aportó dos mil 500 millones de pesos del presupuesto de los veracruzanos.
Nos queda claro que la justicia en este país es la puta de los que nos gobiernan. A la justicia la usan cómo quieren, a la hora que quieren y a conveniencia de sus intereses políticos y comerciales. A un luchador social como el doctor Mireles lo meten preso por defender a su familia, a su comunidad; a Mireles lo dejan morir en una celda por combatir a los grupos del narcotráfico, pero a una ladrona como Karime Macías de Duarte la dejan huir como si no hubiese cometido ningún delito.