En la Unidad de Inteligencia Financiera Pablo Gómez se puso a investigar a los adversarios del presidente y dejó pasar a los bancos y financieras que lavaban dinero a los cárteles de la droga. Fue el gobierno de Estados Unidos el que tuvo que acusar a bancos y financieras de México de estar lavando dinero a los cárteles. Fue así que nos dimos cuenta de que la Unidad de Inteligencia Financiera estaba dirigida por un alfil de López Obrador, el que ofreció “abrazos” a los narcotraficantes.
Es seguro que el presidente Trump pidiera la salida de Pablo Gómez de la UIF, por lo que la presidenta, el fin de semana, lo anunció a la prensa, para que se enterara el mismo Pablo Gómez. Cuando se enteró Pablo Gómez, cuando le fueron a pedir el cargo, el anciano en plena decrepitud política dijo: «A mí me nombró Andrés Manuel López Obrador y él es quien me puede quitar». Al final lo quitaron.

