¿Quiénes van al Ángel a celebrar las victorias de la selección? En su mayoría son los que no tiene victorias proṕias que celebrar

El Ángel, al final, funciona como un gran consuelo colectivo, donde los logros individuales brillan por su ausencia y el país sigue patinando entre promesas y realidades incómodas. Para estas personas siempre queda el fútbol para fingir que somos potencia… al menos por una noche.