Caro Quintero evita la pena de muerte, se vuelve testigo protegido. Manuel Bartlett será acusado por el gobierno de EEUU; Bartlett pide protección a Sheinbaum
Durante décadas la agencia antidrogas americana, DEA, acusó que Manuel Bartlett, como secretario de Gobierno en 1985, estaba implicado en la tortura y muerte del agente Kiki Camarena. Durante décadas Manuel Bartlett había evitado que lo enjuiciaran y para no provocar al gobierno de Estados Unidos, Bartlett evitaba visitar ese país. Sin embargo, señala el periodista Raymundo Riva Palacio, las cosas han cambiado.
En su columna de El Financiero señala el periodista: «Las autoridades mexicanas ya fueron advertidas: Manuel Bartlett va a ser acusado en Estados Unidos por haber autorizado que le informaran a Rafael Caro Quintero, uno de los jefes del extinto Cártel de Guadalajara, que Enrique Camarena Salazar era un agente de la DEA infiltrado en esa organización criminal. Ese aviso llevó a su muerte en 1985, y su participación en el crimen, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, no se detuvo ahí. Bartlett también ayudó a que Caro Quintero no fuera detenido en México, por lo que pudo fugarse del país. Las autoridades mexicanas, a su vez, ya le informaron a Bartlett de su situación en Estados Unidos».
Esaú Valencia, dice el profe Esteban Bautista, “es un buen ser humano”, lo que no alcanza para que sea una persona inteligente. De hecho, por el rancho dicen que los pendejos resultan ser siempre buenas personas. Como periodista, no cabe duda que Esaú es de los buenos, de los que han gastado mucha suela caminando en el oficio. Sin embargo, apenas lo hicieron encargado de prensa del Congreso de Veracruz, el señor se elevó por los suelos y puso por delante de todos, su currículum, pensando que a ese puesto se llega por méritos. Esaú se enteró que con ese cargo podría empezar a prometer y prometió. Pero prometió tanto que al final no pudo cumplir y esas promesas falsas le están pesando.
Uno de los más duros críticos de la Cuarta Transformación es, sin duda, Simón Levy, quien en algún momento fue nombrado subsecretario de Turismo en el gobierno de López Obrador. Por alguna razón Levy tiene acceso a información privilegiada, por lo que ha anticipado acontecimientos que han cimbrado al gobierno de Claudia Sheinbaum. Es por ello que el Dr. Simon Levy se ha vuelto muy, pero muy incómodo para los gobiernos de la 4T. En sus redes sociales Simon Levy dio a conocer una amenaza de muerte contra él y contra su familia: «Hace unos minutos, recibí una llamada con este mensaje: ‘No falta nada para que te matemos a ti y toda tu familia. Cuándo menos lo esperes, te vamos a dar en toda la madre, hijo de put@, y no vas a estar vivo para ver cómo vamos a ching@r todo lo que está contigo’. Acá los espero. Ya presenté la denuncia ante la policía local de EEUU, por ser un número de Dulzura, California».
Algo está pasando con el diputado Sergio Gutiérrez Luna, esposo de “Dato protegido”, la diputada que quiso humillar a una ciudadana de Sonora, pero al final “el tiro le salió por la culata”. Un comunicado de la propia Cámara de Diputados muestra la solicitud de licencia de Gutiérrez Luna: «Presento solicitud de licencia por tiempo indefinido para separarme del cargo de diputado federal efectivo a partir del primero de agosto del presente año. Lo anterior con el objeto de que se realicen los trámites correspondientes y se llame al ciudadano Roberto Mejía Méndez, quien es mi suplente. Sin otro particular, quedo de usted reiterándole las seguridades de mi más alta consideración».
Al parecer, cada que Rocío Nahle hace juegos con el lenguaje, suelta metáforas y símiles, se vuelve objeto de atención a nivel nacional. Esta vez la señora declaró: «Eso es lo que estamos viviendo, yo mi responsabilidad y mi visión son seis años de estar aquí en Veracruz, tenemos una gran presidenta todavía no tiene un año y he dicho que aún es muy temprano para la temporada de zopilotes y hay que ayudarla a ella. Y si es temporada de zopilotes a nivel nacional, pues es temporada de zopilotes a nivel estatal».
Que no diga Rocío Nahle que no se lo advertimos, Ricardo Ramírez Juárez es un sicario, que se presta, al precio que le paguen, para denostar a los adversarios de su comprador. El tipo no es periodista, se lo advertimos a la gobernadora, no hay asociación de periodistas que lo respalde, que lo certifique. Este sujeto fue a denunciar amenazas de muerte por parte de Pepe Yunes contra su persona y nadie le hizo segunda, porque en el medio periodístico todo mundo sabe la clase de alimaña que es este sujeto; y también sabemos la clase de político que es Pepe Yunes. Con estos antecedentes, que la gobernadora Nahle permita que un “sicario”, ahora “sicario bufón”, le eche porras, eso más que sumarle puntos, le resta.
Por supuesto, si fuera un alcalde o gobernador de la oposición, o un funcionario de otro partido que no fuera Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum exigiría la renuncia del funcionario y una investigación por parte de la Fiscalía de Gertz Manero. Pero como el funcionario es de Morena, pues entonces que otro decida si sigue o no en el cargo. La respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el caso de Alex Tonatiuh Márquez Hernández, director general de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas (ANAM), acusado de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, ha sido notablemente tibia y evasiva. Frente a las graves acusaciones que involucran a Márquez Hernández —quien presuntamente acumuló una colección de relojes de lujo valuada en 7.7 millones de pesos y está vinculado a operaciones irregulares por 257 millones de pesos a través de la empresa Aledo S.A. de C.V.—, Sheinbaum se limitó a delegar la responsabilidad a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, sin pronunciarse con firmeza ni comprometerse a una acción inmediata.