¿Así o más cínico? López Obrador reconoce que becas, pensiones y apoyos son una «estrategia política»; los ayuda porque le conviene
Cómo puede el presidente López Obrador hablar de cinismo, cuando él da la mayor muestra de cinismo al hablar de los apoyos a los pobres como una estrategia política. El presidente de México reconoce tácitamente que él y su partido utilizan a los pobres con fines electorales. Nada más cheque usted que “cachetes” los del presidente al reconocerlo de manera pública: «Ayudando a los pobres va uno a la segura, porque ya sabe que cuando se necesite defender, en este caso la transformación, se cuenta con el apoyo de ellos».
Con el resbalón que cometió Ernestina Godoy, titular de la FGJCDMX al culpar a un inocente del plagio cometido por la ministra Yasmín Esquivel, queda en evidencia el contubernio que tiene con Claudia Sheinbaum. La timorata declaración que apareció después de la elección en la SCJN, en algunos medios reculando y no reconociendo el documento que exculpaba a Jazmín Esquivel Mossa, sólo fue una estrategia fallida.
Resulta interesante la reflexión que hace Ricardo Rocha sobre la nueva presidenta de la SCJN en El Universal: «A ver: la nueva presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación estará bajo fuego. Como lo están ya: el Instituto Nacional Electoral, INE; el Instituto Nacional de Transparencia, INAI; el Tribunal Electoral, TRIFE, y todas aquellas instituciones y organismos que ya no están sujetos a las perrunas correas del poder que controla el presidente a su antojo.
Un avión de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Elementos del Servicio Secreto de los Estados Unidos ya revisa las instalaciones para asegurar la llegada del presidente de la nación más poderosa del mundo. El presidente López Obrador había pedido a su homólogo americano que, como un gesto de buena voluntad, aterrizara en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, según él, el «mejor aeropuerto del mundo, mundial».
El presidente López Obrador se ha vuelto tan predecible. Sabíamos que después de que su íntima Yasmín Esquivel fuera rechazada como presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, López Obrador iba a mantener la herida abierta hasta desangrase. En la mañanera de este miércoles el presidente se lanzó contra el académico Guillermo Sheridan, el intelectual que descubriera el plagio de Yasmín Esquivel. Sheridan encontró en los archivos de la biblioteca de la UNAM que había dos tesis de licenciatura con el mismo título y contenido similar y que habían sido asesoradas por la misma académica.
Proverbios 26:27 dice que «el que cava un hoyo caerá en él, y el que hace rodar una piedra, sobre él volverá». Eso fue precisamente lo que le pasó al presídete López Obrador, al querer meter como calzador a Jazmín Esquivel en la SCJN. Su insistencia malsana no le permitió percatarse que con ello ofendía a la mayoría de los ministros que, finalmente, seis de ellos determinaron que la indicada debería ser la ministra de carrera Norma Piña.
Después de las escaramuzas plagiarias ya hay cabeza visible en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el relevo de Arturo Zaldívar es la ministra Noma Piña una mujer con carrera y que se ha caracterizado por defender los derechos humanos y temas escabroso que la 4T no ha querido tocar. Tales como es el aborto, los derechos de la comunidad LGBT y el uso supervisado de la marihuana, eso sin contar que su postura ha sido muy clara en contra de la militarización de tareas de seguridad en el país.
La prueba más contundente que presentó Yasmín Esquivel ante la Fiscalía de la CDMX fue un documento escrito que supuestamente había redactado Edgar Ulises Báez ante notario público. En ese documento Edgar Báez supuestamente confesaba que él había plagiado la tesis de Yasmín Esquivel. En la carpeta de investigación sobre este caso se encentra ese documento que en parte dice: «En días recientes he visto en medios de comunicación que la tesis de la cual se habla es de la Dra. Yasmín Esquivel Mossa, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Unión (sic), y quiero aclarar de manera libre y voluntaria que pude tomar partes importantes del trabajo de ella en el año de 1985 a 1986».