Mientras los “narcofuncionarios” de Morena ya se están entregando al gobierno de EEUU, Ariadna Montiel y Andy van a hacer el ridículo a Chihuahua
Mientras funcionarios y exfuncionarios de Morena en Sinaloa enfrentan acusaciones formales de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, algunos de los cuales ya empiezan a entregarse a las autoridades estadounidenses, la nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, y Andy López Beltrán decidieron que era el momento perfecto para viajar a Chihuahua a exigir juicio político contra la gobernadora Maru Campos por “traición a la patria” y violar la soberanía. El motivo: el operativo en la Sierra Tarahumara donde, según Morena, participaron agentes de la CIA que apoyaron a las autoridades de Chihuahua a desmantelar un narcolaboratorio.
La recepción en el aeropuerto de Chihuahua para Ariadna Montiel y Andy fue épica: abucheos, gritos de “¡Fuera Morena!”, empujones, golpes a los vehículos y un rechazo masivo de manifestantes que apoyan a la gobernadora. En lugar de un triunfal mitin de “defensa de la soberanía”, Montiel y Andy terminaron escoltados como rockstars en apuros, entre protestas y un ambiente de alta tensión.
Familiares de un grupo de personas que desaparecieron desde el jueves pasado en Tuxtepec, se manifiestan a las afueras de la Financiera CCS, ubicada en Sierra 1155, del fraccionamiento Costa de Oro, en Boca del Río. Denuncian que la empresa no les quiere dar información sobre lo que pasó con sus familiares, ellos son empleados de dicha empresa y presuntamente fueron privados de la libertad en Tuxtepec, desconocen los motivos, en total son seis las personas desaparecidas, pero ayer se reportó que uno ya apareció, sin embargo a estás familias nadie les informa nada sobre los hechos que investigan autoridades del estado de Oaxaca.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la salida de Víctor Rodríguez Padilla como director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Rodríguez Padilla, un académico de 69 años sin experiencia previa en cargos ejecutivos de primer nivel ni en la industria petrolera, presentó su renuncia en al menos dos ocasiones durante 2025, pero fue persuadido por la mandataria para permanecer. Según reportes, su gestión enfrentó limitaciones significativas debido a la fuerte intervención de la Presidencia en decisiones operativas y nombramientos clave, lo que generó centros de poder paralelos y redujo su margen de maniobra real al frente de la paraestatal.