En el SNTE, líderes ricos, maestros pobres
«De entrada, la gran mayoría de los docentes viven en la periferia de la ciudad, otros en unidades habitacionales de interés social (IPE o el Fovissste) mismas que fueron conseguidas por un crédito que se descuenta quincenalmente durante 20 o 25 años. En cambio, los líderes del SNTE viven en ranchos paradisiacos, que no crea usted que sólo fueron comprados por su salario, otros prefieren los mejores fraccionamientos de la ciudad, estos líderes no sólo cuentan con una casa, también tienen propiedades en el extranjero, como lo ha documentado la prensa nacional…» Lea completa la columna Inquietud Magisterial de Luis Ortiz “En el SNTE, líderes ricos, maestros pobres”.
Después de una temporada de vacaciones reinician las actividades en el taller Libertad bajo Palabra de la Quinta de las Rosas. El taller dirigido a adultos mayores tiene más de seis años llevándose a cabo en la Casa Grande de esta estancia. La lista de autores que han estado presentes es interminable. Se ha leído a Borges, a Paz, Miguel Delibes, Chéjov, Carver, Lampedusa, Juan Vicente Melo, Bonifaz Nuño, Henry James, Pitol, Thomas Mann, Poe, Lovecraft, Saki, Isak Dinesen, Shirley Jackson, Silvia Tomasa Rivera, Estrella del Valle, Manolo Santiago; por supuesto también hemos leído El Quijote de Cervantes, Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar; la última lectura completa que se realizó fue Cien años de soledad de García Márquez. La propuesta de este años es leer La vida está en otra parte de Milan Kundera.
Cada uno de los diputados que deja la actual Legislatura en el Congreso Federal recibirá como finiquito algo así como un millón de pesos. Todo ese dinero se les entregará como agradecimiento por el servicio que durante tres años han brindado al país. ¡Se lo merecen! Hay que tomar en cuenta la serie de Reformas que ya nos pusieron en el primer mundo y la cantidad de leyes que se han elaborado para sacar a este país de la pobreza. ¡No, sí se merecen más! De nuestra parte les agregamos una mentada de madre.
Fotógrafos que cubren la Copa Libertadores en el estadio Monumental de Buenos Aíres, Argentina, salieron a la cancha con carteles que decían: «Basta de genocidio en México», en referencia a la muerte del fotoperiodista Rubén Espinosa. El hecho se dio en el partido entre el equipo Tigres de la UANL y River Plate de Buenos Aíres. Al parecer la indignación por esta agresión a un miembro del medio periodístico no cesa, antes bien se acrecienta.
¿Le parece casual que los sicarios de la pluma, mejor conocidos como “los ginos”, se pongan a defender de manera sincronizada a quien les arroja las sobras de sus platos? Está bien, siempre se han ganado el sustento de esa manera, no tienen otra forma de vivir. Sin embargo, así como algunos se apresuran a culpar al gobernador de la muerte de Rubén Espinosa y de Nadia Vera, ellos, también se apresuran a exculpar al “santo” de su devoción. Piden esperar a que la investigación concluya, pero ellos ya sacaron sus propias conclusiones, aunque hoy mismo se las echaron abajo.