¿Dónde están los mil millones de pesos de trabajadores de IMSS?, se pregunta Ahued
Uno de los pocos diputados que ha asumido su compromiso con la ciudadanía es Ricardo Ahued Bardahuil. Como lo salmones de Alaska, a este legislador al parecer le ha tocado nadar cuesta arriba y contra la corriente en su mismo partido. Ahora el diputado se pregunta qué ha hecho Javier Duarte con más de mil millones de pesos que fueron retenidos vía descuento de trabajadores como pago al IMSS (Instituto del Seguro Social) y que el gobierno duartista no ha transferido. Los veracruzanos ya hemos perdido nuestra capacidad de asombro, tal pareciera que se apaga un escándalo y surge otro.
Lo grave del asunto es que el dinero pertenece a los trabajadores afiliados al IMSS, era para pagar a distintos proveedores y financieras de autos. Lo curioso del caso es que el gobierno de Javier Duarte pretende pagar estos adeudos con el Fideicomiso Irrevocable de Pago a Proveedores y Contratistas para el Saneamiento Financiero del Estado de Veracruz (Fidesan). Lo que realmente importa es saber dónde está ese dinero, para que se reintegre inmediatamente. Aunque esa esperanza se ve demasiado lejos.
La arenga que utilizaron los maestros durante sus protestas magisteriales, contra la mal llamada Reforma Educativa, debería ser utilizada por todos los periodistas veracruzanos. El asesinato del periodista Pedro Tamayo Rosas deja al descubierto la red de complicidad de elementos de la policía del estado y los maleantes.
Una de las preguntas que surge a partir del asesinato de Pedro Tamayo es por qué las medidas cautelares no sirvieron para evitar esta tragedia, dónde estaban los policías que custodiaban la casa del periodista que meses antes había huido a Oaxaca tras ser amenazados por policías disfrazados de trabajadores de Telmex. Y es que la duda es justificada cuando precisamente en Tierra Blanca se comprobó que las fuerzas del orden estaban coludidas con células del crimen organizado.
Que pasará ahora con los tres gobernadores que están en el ojo del huracán de la corrupción en el país. Javier Duarte, Roberto Borge y César Duarte ya no son queridos en sus estados, pero también parece ser que en sus partidos son unos apestados. De acuerdo con el periódico El Financiero, en «a Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI [se] recibió una solicitud para suspender temporalmente los derechos como militantes de los gobernadores de Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua y expulsarlos de comprobarse que incurrieron en actos de corrupción».
Dice el sabio rey Salomón, en el libro de los Proverbios, que «del corazón habla la boca»; esta frase hace énfasis a que nuestras palabras reflejan lo que tenemos adentro, puede ser gusto, alegría odio o rencor. Pues resulta que varios periodistas fueron testigos de lo que guarda el presidente de la coordinación política del Congreso del Estado de Veracruz en su corazoncito.
La muerte de Pedro Tamayo, periodista del sur del estado y quien diera seguimiento a la muerte de cinco jóvenes entregados por la policía estatal a una banda del crimen organizado, pone énfasis en el gran desamparo en que se encuentra el periodismo en Veracruz.
Por si usted está interesado en el contenido del prólogo de Carmen Aristegui en el libro La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, este prólogo se ha publicado en línea en el sitio
Hay una gran diferencia entre pedir perdón y sentirse arrepentido. La solicitud de perdón surge de una persona que ha reflexionado sobre sus actos y se ha dado cuenta del daño que ha hecho a otros, y por ello está dispuesto a corregir las secuelas de sus acciones. El arrepentido se da cuenta del daño que el mismo se ha causado, y el dolor que se ha infringido le obliga a pedir perdón.
Chalan, cachabolas, compa, valedor, como quiera, usted llamarle al presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso de Veracruz, Francisco Garrido Sánchez, ese calificativo se quedará corto. Resulta que este diputado fue exhibido por la nueva diputada electa, Maryjose Gamboa, recibiendo instrucciones de su “patrón” Javier Duarte.
El vocero de la presidencia Eduardo Sánchez, sostuvo que no habrá otro término distinto al diálogo para resolver el conflicto magisterial; reiteró que es la única disposición para lograr acuerdos. En otras palabras, no habrá cambios a la reforma, mucho menos abrogación a la misma.