Trabajadores del ayuntamiento de Banderilla descargan despensas en plena campaña electoral
En Banderilla le están echando toda la carne al asador para apoyar al candidato de Esteban Acosta Lagunes. Hasta nuestras oficinas nos han hecho llegar fotografías de trabajadores del mismo ayuntamiento descargando despensas para apoyo a la población. Nada tendría de malo si se usaran esas despensas, seguramente de Sedesol, para apoyar a los que menos tienen. Lo cuestionable de todo esto es que se repartan en plena campaña electoral.
Los que se deben de poner las pilas son las autoridades que sancionan estas conductas, ya que está prohibido condicionar la entrega de recursos provenientes de programas públicos federales, locales o municipales, en dinero o en especie, el otorgamiento de la administración o la provisión de servicios o programas públicos, la realización de obras públicas u otras similares.
Dentro de las prohibiciones para los presidentes municipales está el permitir o tolerar la utilización de los fondos a su cargo, recursos humanos, materiales o financieros que tenga a su disposición para promover o influir o inhibir, de cualquier forma, en el voto respecto de un partido político o candidato. Por favor, que alguien le recuerde a Esteban Acosta Lagunes lo que dice el artículo 134 de la Constitución.
En la calle independencia para llegar al Boulevard, en un edificio que pertenece al gobierno local, trabajadores del ayuntamiento de Banderilla bajan despensas, supuestamente para apoyar al candidato de la alianza PAN-PRD.
En el asunto de meter mano a los recursos de Veracruz durante el mandato de Duarte de Ochoa, la que no se quedó atrás fue María Cecilia de Ochoa Guasti, madre del cordobés caído en desgracia; su progenitora también se prestó para ser parapeto de las propiedades de Javier Duarte, sus hermanos Cecil Duarte de Ochoa y Daniel Duarte (está al frente de dos sociedades inmobiliarias constituidas en la Ciudad de Bilbao) ellos también están hasta las manitas metidos en el estiércol de la ratería.
Raymundo Riva Palacio, quien tiene buenos informantes en el Gobierno Federal, relata la manera como el presidente Peña Nieto le dio la espalda a Javier Duarte. En parte de su relato Riva Palacio dice:
Cada momento de vejación que está viviendo Javier Duarte no resarce en nada el sufrimiento que causó a miles de familias en todo el estado de Veracruz. Su insaciable codicia lo llevó a robar dinero de los programas sociales etiquetados para los hospitales, jóvenes becarios y adultos mayores.
Pues finalmente México dobló las manitas en su afán de conseguir la extradición de Tomás Yarrington a este país. Y es que ya anunció Raúl Cervantes, procurador General de Justicia, que después de un análisis cuidadoso de la evidencia, «los gobiernos de Estados Unidos y México han acordado solicitar que el Ministro Italiano de Justicia otorgue precedencia a la solicitud de los Estados Unidos, así como buscar su autorización para la reextradición de Yarrington a México, de acuerdo con el artículo 16 del tratado de extradición entre Estados Unidos e Italia».
Para aquellos que piensan que siempre se manejan los mismos nombres de los cómplices de Javier Duarte, nuestro colaborador Édgar Hernández, en su Línea Caliente, arroja de manera muy atinada muchos de los nombres de aquellos funcionarios que se coludieron con Duarte para saquear los dineros de Veracruz:
Las versiones novelescas sobre la detención de Javier Duarte sólo pretenden dar verosimilitud a una historia que carece de veracidad. Y es que verosimilitud y veracidad son dos cosas diferentes. La verosimilitud puede ser un recurso literario para dar sustento a una historia falsa, a un cuento. Pero la veracidad es la que maneja el verdadero periodismo. Por supuesto el más preocupado en dar verosimilitud a su cuento es el Gobierno Federal, a quien le urge que el pueblo lo perciba como un dechado de justicia.
Finalmente se llevó a cabo la primera audiencia en la que se le notificó a Javier Duarte los cargos que se le imputan, así como la solicitud de extradición por parte del gobierno de México. Una vez leídos los cargos, asunto que llevó más de media hora, se le preguntó al imputado si procedía la extradición voluntaria a lo que Javier Duarte dijo que iba a esperar los documentos de extradición para que sus abogados los estudien y de ahí tomaría una decisión.
«¿Vives con tu familia? Bien, porque un hombre que no vive con su familia no puede ser un hombre». En el laureado filme El Padrino, esa pregunta la hace Marlon Brando, quien interpreta a don Vito Corleone, al actor Al Martino quien hace el papel de Johnny Fontaner, un cantante que quiere ser actor. Y es que para el capo Corleone todo giraba alrededor de la familia; hombre que no mantenía a los suyos o no se preocupara por el bienestar de sus seres queridos, no podía tener buen fin. Al parecer para Javier Duarte la familia también juega un papel importante.