Regina Martínez, a cinco años de su muerte, una afrenta a la libertad de expresión
Todos los trabajos corren determinados riesgos, pero en Veracruz, durante «la plenitud del pinche poder» de Fidel Herrera y su remedo del gobierno duartista, el periodismo se vio acorralado y mermado por fuerzas oscuras, muchos periodistas sufrieron en carne propia esa represión, sobre todo los críticos del sistema. Uno de ellos fue la valiente periodista, corresponsal de Proceso y La Jornada en Veracruz, Regina Martínez Pérez. Ella se enfrentó contra la censura política por sus reportajes y particularmente por sus trabajos sobre violaciones de derechos humanos, corrupción gubernamental, abuso de autoridad y por su profunda cobertura sobre las organizaciones de tráfico de droga en Veracruz.
Hoy que es el día de la libertad de expresión, y a cinco años de su muerte, los periodistas veracruzanos siguen arriesgando su vida denunciado los atropello e injusticias desde la cúpula del poder. Los organismos coadyuvantes que se han creado para proteger a los periodistas, sólo son agencias de colocaciones y sirven como comparsas de los gobernantes en turno.
Por cierto, después de dar por concluidas las investigaciones de Regina Martínez, varios periodistas y organizaciones relacionadas con el periodismo denunciaron irregularidades en el proceso de investigación y cuestionaron la legitimidad de todo el caso. Señalaron que su colega fue asesinada como parte de una campaña de intimidación contra los periodistas que investigaban las relaciones entre los narcotraficantes y los políticos veracruzanos. Por cierto, dos de ellos plenamente identificados.
Dado el conflicto desatado en Emiliano Zapata, donde la Alianza PAN-PRD quiere arrebatar el triunfo a Jorge Mier de Morena, algunas personas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) se han infiltrado en el movimiento para recabar fotos e información. Entre los infiltrados ya se reconoció a Diego Arrazola, miembro de las juventudes perredistas, quien en algún momento aspiró a ser el candidato a la alcaldía de Martínez de la Torre.
Ya nadie duda que las autoridades mexicanas están administrando los tiempos para la extradición del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. Desde el principio de su detención en un hotel veraniego de Guatemala, se pudo extraditar ya que se comprobó que sí ingreso a ese país fue de manera ilegal. La visita del primer mandatario de la nación azteca a Guatemala sólo sirve para abonar el terreno de que al gobierno del presidente más impopular que se haya tenido, busca tener el control sobre todo lo que tenga que ver con Javier Duarte.
Un poco de tranquilidad se siente ya en Jáltipan pues el día de ayer, gracias al llamado que hicieran los pobladores al gobierno de Veracruz, el Ejército se presentó para salvaguardar el orden. Cabe señalar que después de las elecciones, y una vez que se diera como ganador al profesor Lucas Martínez Torres que contendiera por Morena, los panistas intentaron arrebatar el triunfo acarreando a sus militantes, pero además a varios malandros que han estado robando la paz en este municipio.
Héctor Yunes convocó a la prensa la mañana del miércoles 7 de junio, para celebrar con los periodistas el Día de la Libertad de Expresión, y aprovechando para colar por ahí el mensaje de que quiere intentar nuevamente ser el gobernador de Veracruz. Fue por ello que no sólo denostó al exgobernador Javier Duarte, sino también al gobernador Miguel Ángel Yunes: “No hay mal que dure dos años, ni periodista que los resista”, dijo el senador ganándose el aplauso de muchos de los periodistas que han sido olvidados por el gobierno de Yunes Linares.
Pues se acabó el gobierno de Javier Duarte, pero no se acabaron los vividores. Uno de los grupos que siempre amagó con cierre de calles y plantones fue la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez” se están manifestando en las oficinas del instituto de espacios educativos ya que según ellos el director de Espacios Educativos, Ignacio Alberto Barradas Soto no los recibe ni atiende a sus demandas que seguramente debe ser recursos para que ellos los manejen a discreción.
Los mexicanos de antaño, cuando se sentían perdidos por el amor de una dama, y ésta era su perdición, escuchaban la siguiente estrofa que hiciera famosa Lucha Reyes: «Por una mujer ladina perdí la tranquilidad, ella me clavó una espina que no la puedo arrancar». Pues al parecer las cosas siguen igual, algunas mujeres siguen siendo la perdición de algunos hombres. El caso más reciente es el de Roberto Borge Angulo, exgobernador de Quintana Roo. Ahora se sabe que este funcionario fue detenido gracias a las fotografías que su pareja sentimental había subido a redes sociales como Instagram y Facebook.
En nuestro país siempre ha estado a discusión hasta qué grado un periodista que ejerce su libertad de expresión puede inmiscuirse en la vida privada de un sujeto. El debate ya lo hemos compartido y siempre llegamos a la misma conclusión: en la medida que el personaje se hace público, hace pública su vida privada o afecte los intereses de la sociedad con sus actos privados siendo funcionario público, en esa medida uno puede libremente señalar o denunciar a dicho sujeto.
La Libertad de Expresión está consagrada en todas las constituciones de los países democráticos. Dicha libertad está señalada en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que a la letra dice: «Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto».