Dante Delgado no sería candidato de Morena; está en medio Cuitláhuac y otro que podría dar la sorpresa

¿Quién dijo que Dante Delgado iba a ser candidato de Morena a la gubernatura de Veracruz? Por supuesto no los líderes de este partido, tampoco los militantes. Seguramente la falsa noticia surgió de algún lugar oscuro de noticias que, por cierto, últimamente se ha reactivado para crear incertidumbre.

Si bien, Movimiento Ciudadano ha apoyado a Andrés Manuel López Obrador en sus intentos por llegar a la presidencia de la República, en los últimos meses los acuerdos entre ambos presidentes de partido, AMLO y Dante, no se han dado. Además, está en medio Cuitláhuac García, quien como quiera que sea dio una votación importante en la pasada elección a la gubernatura.

Pero no es sólo eso, se sabe entre los mismos militantes de Morena que se cabildea para que un político-empresario pueda ser el candidato de este partido. Un personaje por cierto que le podría dar el triunfo a Morena en Veracruz. Sí, ese mismo en el que usted está pensando.

Anilú Íngram también fue una de las “chicas Bond” de la fidelidad

Lo que deberían hacer los de la Sedesol federal es vigilar a su delegada Anilú Íngram, quien nos reportan ya anda en campaña discreta recorriendo los diferentes municipios de Veracruz. Anilú ha guardado prudente silencio pues sabe que si se mueve no sale en la foto, pero ya le anda por hacer su campaña abierta pues le urge dejar la Sedesol para correr al Senado de la República y esperarse ahí un tiempo hasta que olviden los veracruzanos que ella también fue una “chica Bond” de la fidelidad.

A pocos se les ha olvidado la meteórica carrera de Anilú, que pasó de reina del carnaval de Veracruz hasta ser la presidente del Congreso con Javier Duarte. Lo que son las cosas, ella tuvo mucha suerte de perder la elección como diputada, lo que la obligó a dejar su curul en el Congreso local y por ende la Presidencia del Congreso.

Eso la alejó un poco de la debacle en la que cayeron muchos diputados locales que aprobaron cualquier desatino del Javier Duarte. Pero los veracruzanos tienen buena memoria y saben que Anilú, Xóchitl, Corintia, Éricka, Ainara, Karime y otras tantas fueron parte de las “chicas Bond” de la fidelidad.

Caso Sedesol, los diputados actuaron de buena fe, pero pueden ser denunciados penalmente

El Congreso de Veracruz no actuó de mala fe, actuó buscando una solución a los problemas que la administración pasada dejara. Esto lo decimos por el señalamiento que hace Ariel Álvarez, director de Desarrollo Regional de la Sedesol sobre el “permiso” que otorgara el Congreso veracruzano a los municipios para utilizar recursos de 2017 para obras inconclusas de 2016. La autorización otorgada por el Congreso tiene sentido.

Señala la diputada Daniela Griego que el gobierno de Javier Duarte dejó sin pago de participaciones a los municipios en los últimos meses de 2016. La diputada dice además que no fue una decisión arbitraria del Congreso pues se consultó con la Sefiplan y con el Orfis.

Sin embargo, no se deben desechar los argumentos del director de Desarrollo Regional, quien señala que la autorización de los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal de 2017 fue un acto ilegal, por lo que los diputados podrían ser denunciados penalmente.

Esperemos que el agua no llegue al río, y que las autoridades competentes entiendan el contexto que se vive en Veracruz. Finalmente, los diputados actuaron de buena fe.

Emilio Lozoya, el hombre de los Dalí, de los Picasso y de las casas de 38 millones al contado

Revela el portal Sinembargo.mx que el exdirector de Pemex, y ahora implicado en el caso de corrupción de Odebrecht, Emilio Lozoya Austin, compró en 2012, cuando supuestamente ya había recibido los primeros cuatro millones de pesos de Odebrecht como soborno durante la campaña de Peña Nieto, una casa de 38 millones de dólares que pagó al contado, peso tras peso.

Al menos eso es lo que aparece en su declaración patrimonial de 2013, cuando todavía se decía transparente. En esa misma declaración aparece un Dalí comprado en 50 mil dólares, así como un Picasso de 500 mil dólares además de relojes suizos e inversiones en moneda extranjera.

Por supuesto el caso Odebrecht no es el único escándalo de corrupción en el que se ha visto envuelto el que fuera encargado de asuntos internacionales en la campaña de Peña Nieto, de hecho su destitución de Pemex se da por las grabaciones que se dieran a la luz en escándalo con la empresa OHL, en la que por cierto también estuvo envuelto el “Clavillazo” del PRI, Enrique Ochoa Reza, sí, ese que se dice honesto.

México, país de corruptos, empezando por Los Pinos

En México, el estigma de corrupción no abandona a la administración de Enrique Peña Nieto; los grandes escándalos de corrupción han sido siempre en el seno de su propio partido, el PRI. Apellidos como Duarte, Moreira, Borge, y ahora Lozoya son los encargados de darle fama al gobierno de Peña Nieto. Sin contar que la propia esposa del mandatario se vio involucrada en el caso Casa Blanca.

La corrupción va de la mano del fraude electoral, ésta se vio muy bien representada en la elección del Estado de México, donde miembros del gabinete presidencial se pusieron el antifaz de mapache electoral y trabajaron a favor del primo del Ejecutivo federal. En otras palabras, se robaron la elección.

El problema se agudiza, ya que en pocos meses los mexicanos seremos testigos de una verdadera confrontación entre los grupos de poder político y económico, donde un árbitro, como el Instituto Electoral, carece de credibilidad e imparcialidad.

Lo cierto es que el estigma de la corrupción amenaza la próxima elección presidencial y lo que es peor, esta es impulsada desde adentro por la propia pandilla de rufianes que se escuda bajo un cargo federal. Desde luego, solapados por su amigo el presidente Peña.

¿En qué se parecen Emilio Lozoya y Humberto Moreira?

¿En qué se parece Emilio Lozoya a Humberto Moreira? En que los dos, cuando se sienten acorralados, lo único que les queda es lanzar demandas a diestra y siniestra en contra de todos aquellos que lo señalan de corrupto. Otra de las cosas en las que coinciden Moreira y Lozoya es que los dos fueron parte importante de la campaña de Enrique Peña Nieto, uno como presidente del partido y el otro como encargado de las relaciones internacionales. Los dos están acusados de corrupción y los dos son protegidos de Enrique Peña Nieto.

Ahora Lozoya, siguiendo el ejemplo de Humberto Moreira, ha lanzado la advertencia de las demandas. Aunque la advertencia directa es contra la asociación Mexicanos Contra la Corrupción y la empresa Odebrecht y sus ejecutivos; la verdad es que Lozoya lanza la advertencia en contra de todos los que lo llamen corrupto, ya sea Odebrecht o algún medio de comunicación.

El problema es que no se puede demandar a las redes sociales, las cuales ya están dando cuenta de los 10 millones de dólares que supuestamente Lozoya recibiera, cuatro durante la campaña de Peña y seis cuando ya era director de Pemex.

López Obrador, la obsesión de Enrique Ochoa; hasta vendería su alma al diablo por no verlo presidente

La obsesión de Enrique Ochoa, presidente nacional del PRI, por Andrés Manuel López Obrador ya es enfermiza. Enrique Ochoa, como buen “Clavillazo” de la política, ve a López Obrador por todos lados y no pierde oportunidad para echarle la culpa por todos los males que acaecen a este país. En cada entrevista que le hacen, López Obrador es el enemigo a vencer, el enemigo de México, el que quiere convertir este país “maravilloso” en otra Venezuela.

El colmo de todo esto es que su obsesivo encono lo quiere trasladar a todos los mexicanos y ahora dice que todos los mexicanos van en contra de López Obrador, y hay que hacer lo que sea necesario para evitar que tome la Presidencia. Lo que olvida este “Clavillazo” bufo es que Andrés Manuel López Obrador tiene más seguidores en este momento que todos los priistas unidos o desunidos.

Por eso hasta ruega a Dios que los panistas se unan con el PRI y con el PRD y con quien quiera, todo con tal de evitar que López Obrador gane las elecciones en 2018. Vaya, si se le presenta Mefistófeles a Ochoa Reza, hasta su alma le vendería por no ver a su obsesión en la silla presidencial. ¡Que lo lleven a un psicólogo!

¿10 años de cárcel para Bermúdez Zurita? Se nos hacen pocos

Arturo Bermúdez Zurita fue una sombra permanente durante los seis años que estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública. Las acusaciones en su contra inician con la colusión que tuvo esta dependencia con el crimen organizado. Los delegados de Bermúdez Zurita en cada zona de Veracruz eran sus operadores y contactos con la delincuencia. Las patrullas de SSP levantaban personas que después eran desaparecidos.

Casos hay muchos, el más emblemático, el del joven cantante Gibrán Martiz; las evidencias señalan que fue el mismo Bermúdez quien se ocupó de la muerte del joven; el padre del joven, quien ha presentado esas evidencias, lo señala directamente. A todo esto, hay que sumar las muchas empresas que abrió para lavar su propio dinero, además del encubrimiento a Javier Duarte.

Bermúdez Zurita confesó haber custodiado el dinero ilícito que le llegaba al exgobernador. Y todavía quedan acusaciones. De modo que diez años de cárcel se nos hacen pocos para un delincuente de su calaña. Al rato nos van a salir que a Duarte le van a querer dar lo mismo.

Rectoría de la UV, Sara Ladrón, ¿por qué ya no?

Poco a poco la idea de que Sara Ladrón de Guevara, irremediablemente tendría que repetir como rectora de la Universidad Veracruzana, se disipa; hasta hace unas semanas, quizá meses todo indicaba eso. Sin embargo, poco a poco han ido saliendo notas y reportajes sobre los manejos turbios de Sara Ladrón a su paso por la rectoría de la UV. Los manejos turbios en el presupuesto de Comunicación Social, donde se otorgan convenios de publicidad a comunicadores que no lo son, o comunicadores fantasma.

Está también el escándalo que se ha revelado sobre la manera discrecional como se entregan las plazas de maestros, dando preferencias a cuestiones políticas y de amiguismos. Está también el tema de como Sara Ladrón y Tula Guerrero, durante estos cuatro años, se estuvieron repartiendo presupuesto y prebendas. Señala Luis Velázquez Rivera que una de las últimas fue el acomodo de Katia Guerrero, sobrina de Tula.

A todo esto, hay que sumar el agachismo de Sara, su sometimiento a las promesas y mentiras de Duarte, y su ineficacia y cobardía para poner orden a académicos aviadores, y la contratación de sujetos con problemas de alcoholismo en áreas muy sensibles de la UV. Pero todavía más, por fin le surgió un contendiente de altura, que incluso la supera, el doctor Ragueb Chaín, que sobre universidades parece que lo sabe todo.

A la Presidencia todo se le va en borrar, borrar y borrar fotos; como si con eso borraran el pasado

Como si con borrar las fotos pudieran cambiar el pasado, la Presidencia se ha ocupado en los últimos días a borrar las fotos del presidente Peña Nieto con sentenciados, acusados y señalados de corrupción. Lo hizo con las fotos que Peña Nieto se tomara con su amigo, el ejemplo de la juventud, el cantante chiapaneco Julión Álvarez.

Ahora, una vez que se han revelado las acusaciones en contra de Emilio Lozoya sobre el caso Odebrecht, la Presidencia borró deliberadamente las fotos donde se encontraba el presidente con Marcelo Odebrecht y con Emilio Lozoya, entonces director de Petróleos Mexicanos. La estrategia pueril del Gobierno de la República es como la de los niños que creen que con un dedo se puede tapar el sol.

La trayectoria de Enrique Peña Nieto en la Presidencia está colmada de tratos con sujetos a quienes se les ha comprobado o se les está comprobando su corrupción, empezando por varios gobernadores. Pero deben tener cuidado, en una de esas borran al mismo presidente, o ya se les olvidó el tema de su Casa Blanca.