Según información disponible, el 14 de julio de 2026 una alumna presentó una denuncia por presunto abuso sexual, tocamientos indebidos en el plantel, ante la Dirección Jurídica del IEMS y el Ministerio Público. Se abrió un procedimiento administrativo interno y una investigación ministerial. Antes de su muerte, Jasso Cruz grabó un video que se difundió en redes sociales.
En él negó rotundamente las acusaciones, las calificó de falsas, afirmó que nunca había enfrentado señalamientos similares y presentó su decisión de quitarse la vida como un acto de protesta ante lo que consideraba deficiencias del sistema de justicia, el estigma social y las consecuencias laborales, económicas y personales previas a cualquier resolución judicial. También dirigió mensajes a otros docentes (recomendando mantener distancia profesional con alumnos) y a padres en procesos de custodia. El hecho ha generado amplio debate en redes sobre presunción de inocencia, protección a quienes denuncian, protocolos institucionales y el impacto psicológico de estos procesos.

