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¡Los therians! La última gran imbecilidad de las redes sociales. La identidad animal que sale del closet

Therians

¡Los therians! La última gran imbecilidad de las redes sociales. La identidad animal que sale del closet FOTO: WEB

Imagínate, después de agotar todas las combinaciones posibles de género, pronombres, neurodivergencias inclusivas por fin alguien dijo: «¿Y si mi problema no es que soy humano… sino que no soy lo suficientemente lobo/zorro/gato callejero?» Brillante. Solución definitiva al malestar existencial adolescente, quienes en lugar de ir al psicólogo mejor se ponen una máscara de 800 pesos, de esas que venden en Amazon o en Temu y empiezan a correr en cuatro patas por el parque. Antes fue la generación “zombie”, que salía a las calles a desfilar presumiendo la nulidad de su cerebro.

Lo más grave de los therians es la seriedad con la que defienden su identidad animal. «No es un disfraz, es mi identidad espiritual involuntaria», alegan. Claro, porque nada grita “profunda conexión ancestral con la naturaleza” como hacer un TikTok con filtro de orejas, nariz y lengua de perro. Y si alguien se ríe, es fobia theriana, opresión sistémica, trauma invalidante. Y con los therians surge el nuevo pecado mortal del 2026, reírse de alguien que muerde tobillos en nombre de su zorro interior.

En fin, enhorabuena a esta generación por llevar el “sé tú mismo” hasta el punto de convertirse literalmente en cualquier cosa menos un adulto funcional. Próximo paso: therians de paloma que exigen derechos para cagar en monumentos históricos sin que los multen. Ya quiero ver el manifiesto. Mientras tanto, los invito a seguir ladrando a la luna… pero por favor, no en la banqueta, que hay gente que sí necesita transitar como seres pensantes.

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