Si en verdad, es cierto que la ejecutiva local ya tiene detectados, a los causantes principales del desfalco a las arcas, deberá de tomar una decisión pronta y dejar caer todo el peso de la ley contra los responsables, sea quien sea. Desde luego que, esta decisión se complica cuando los funcionarios hampones, han obtenido fuero legislativo.
No obstante, se debe de dar un manotazo sobre la mesa que demuestre que hay autoridad en el nuevo gobierno, de lo contrario, se puede caer en las arenas movedizas de la complicidad. Es un hecho que los veracruzanos esperan acciones contra los titulares de las dependencias saqueadas, entre ellas, la de educación, seguridad y especialmente en salud, donde los peones de Eleazar Guerrero, hicieron de las suyas. Claro que esa decisión, la toma quien lleva las riendas del gobierno en Veracruz.

