A pesar de que señalan que el Papa Francisco mantiene una buena actitud ante la enfermedad de momento decae. Funcionarios del Vaticano informan que el día martes 18 de febrero el Papa tuvo una noche tranquila e indican que al despertar desayunó con mucho entusiasmo.
Los doctores señalan que la enfermedad puede ser tratada, pero en una persona de la edad del Papa Francisco se torna mucho más complicada: «Uno de los factores de riesgo para una infección más grave es la edad avanzada, es decir, cualquier persona mayor de 65 años». Los fieles seguidores de la religión católica se mantienen a la expectativa de lo que pueda ocurrir con la salud de Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco.

