Para moler los granos, sobre todo el trigo, los hebreos usaban una inmensa y pesada piedra de molino para triturarlos con el fin de hacerlos harina. El pésimo trabajo del gobernador Cuitláhuac García en Veracruz, es muy semejante a una piedra de molino sobre el cuello de la candidata morenista. Y es que, por donde le busque, se dará cuenta de que no hay obra pública que presumir, el índice de desempleo se encuentra por los suelos, el analfabetismo en el estado ya está por encima de estados como Chiapas y Oaxaca, y que decir en el rubro de seguridad, donde los veracruzanos temen conducir por las carreteras veracruzanas y los empresarios prefieren cerrar sus negocios que pagar el uso de piso a los cárteles de la extorsión.
Ese lastre es el que va cargando la candidata morenista, un peso visible y deshonroso de un personaje, que pudo haber hecho algo por el estado de Veracruz. Sin embargo, su falta de inteligencia y capacidad, se lo impidieron.
Pero lo que debería de preocupar a los que disfrutaron de la jauja y bonanza, ocasionada, por la indiferencia del mandatario local, es que, si llega a perder la candidata morenista, muchos de ellos andarán a salto de mata y otros, estarán disfrutando de unas merecidas vacaciones en Pacho Viejo Veracruz.
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