Señala sobre el caso el periódico El Universal: «Una fuente del gabinete de seguridad confirmó que en la tierra natal del presidente Andrés Manuel López Obrador se está dando un reacomodo entre estas bandas delincuenciales que buscan el dominio del robo de combustible, gas, extorsión, secuestro, narcomenudeo y cobro de cuota a migrantes». Lo ocurrido en Tabasco le parecía al presidente un asunto propagandístico que pretendía hacer quedar mal a su gobierno.
Sin embargo, hace unos días el descarado asalto a negocios del centro de Villahermosa dejó en claro que el problema en Tabasco requiere más que excusas y discursos. Fue por ello que el gobierno federal ya mandó a 2 mil 500 elementos de la Guardia Nacional para que patrullen las calles de Villahermosa. Por cierto, ¿y el resto del estado?
