¿Qué esperaba el PRD?

PRD
Partido de la Revolución Democrática (PRD) FOTO: WEB
- en Opinión

Irineo Domínguez Méndez / Es el más pequeño, por no decir “el más desgastado”; no ofrece más del 3% de votos a nivel nacional, si bien le va en el proceso electoral; ya se lo chupó el PAN; en estos momentos, sus cuadros más importantes pueden ser convencidos con un pequeño hueso; en lo local han perdido su registro en 15 estados; carece de recursos para apoyar una candidatura presidencial; carece de recursos para apoyar a sus propios candidatos federales y estatales; en pocas palabras, la dupla PRIAN lo ningunean. Sí, el PRD parece un harapo político.

Tarde se han dado cuenta los perredistas de su error: aliarse con el PAN y, aún peor con el PRI. Bastaron menos de seis años para que perdieran lo poco que les quedaba; su debacle inició al sumarse al “Pacto por México”. Sus bases pronosticaron que pagarían cara la factura; argumentando que lo “recibido” por sus dirigentes de manos de Peña Nieto no sería destinado al fortalecimiento del partido sino únicamente a la economía de aquellos.

Las alianzas no incluyeron los cogobiernos; por tal razón se presumió la compra de voluntades de dirigentes, tanto a nivel nacional como estatales. En el proceso que se avecina el riesgo tomado fue mayúsculo y perdieron todo pudor al aceptar ser títeres de una simulación. Dos de sus mejores cuadros políticos y últimos exgobernadores han sido descalificados por sus aliados. Eran las figuras que sostenían un partido moribundo.

Únicamente la rebelión puede salvarlos; tal y como lo planteó Mancera y puede secundar Aureoles. Tendrán que romper la alianza si quieren conservar su registro a nivel nacional. Al PRD le queda el dicho: “más vale solo que mal acompañado”; si se lo ha de llevar la fregada, que se lo lleve “rifándosela” solo. Estoy seguro que su militancia así lo desea; “los chuchos” tiene que ponerse “chuchos cuereros” o quedarán borrados del espectro político. Ya los “zurraron”, no pueden permitir que se limpien con ellos. ¿O sí? El colmo sería perder no solo la vergüenza sino también el partido.

Treinta y cinco años de vida puede alcanzar el partido amarillo y perecer después. Tiene una oportunidad al ser “pateado” por el PRIAN: jugar el papel de cachador de aspirantes bateados de esa alianza. Si juegan a venderse caro, es de dudarse que les cumplan. Muchos dicen que les pusieron la zanahoria frente a sus ojos. Claudio X. González estará feliz de su desaparición; el PRD es un residuo de lo que fue y unió a la izquierda mexicana.

Sus dirigentes, sin ningún escrúpulo, olvidaron a sus muertos; aquellos perredistas asesinados que fundaron el partido; la ignominia no les hace mella alguna. Su inmoralidad es ya incalificable. Los antiguos líderes de la izquierda perredista, que se adelantaron yendo al seol, volverían a morir al ver a estos desvergonzados. Ninguno de ellos puede compararse con el ingeniero Heberto Castillo Martínez, con Valentín Campa o, incluso, con Porfirio Muñoz Ledo. Al lado de estos verdaderos líderes los chuchos parecen un par de “mapaches”.

Los integrantes y sobrevivientes del PCM, del POCM, del PSUM, del PMT, partidos que le dieron vida al PRD, deben estar de plácemes por la situación que vive. Es positivo actualmente que el partido unificador de la izquierda mexicana esté a punto de desaparecer. Se convirtió en satélite de la extrema derecha y está sufriendo el desprecio de casi todo México.

Otro sí digo. – El periodismo veracruzano independiente tiene la calidad moral para verter sus opiniones libres de coacción. La libre expresión es su bandera de lucha diaria. Su autonomía los distingue. Vaya mi reconocimiento para todos los periodistas con esta cualidad. ¡Dios los bendiga siempre!

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