Los videos que circulan en las redes sociales muestran cómo las personas buscan tocar al presidente. López Obrador avanza paso a paso, acompañado de sus corcholatas preferidas, Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López.
Por supuesto, Ricardo Monreal no acudió a esa marcha, y aunque acudiera seguramente no dejarían que llegara hasta el presidente. Avanza la marcha del ego, de la soberbia, del machismo político de un presidente que quiere demostrar que “él la tiene más grande”. Vaya con este aprendiz de tirano.
