No hay que olvidar que el 5 de agosto de 2010, 33 mineros quedaron atrapados en la mina San José, en el desierto chileno de Atacama. Durante 17 días permanecieron incomunicados y se les creía muertos. Sin embargo, el 22 de agosto, equipos de rescate introdujeron una sonda y al salir, llevaba el siguiente mensaje: “Estamos bien en el refugio los 33”.
También el rescate de la cueva de Tham Luang, aunque no eran mineros, el rescate de 12 niños y su entrenador, que quedaron atrapados al inundarse la cueva donde se encontraban, en Tailandia, ha dado esperanzas de hallar con vida a los mexicanos. De modo que como dicen los abuelos; la esperanza muere al último.
