Parece insólito

Insólito
En Corea del Sur una empresa simula tu propio funeral FOTO: WEB
- en Opinión

Alberto Calderón P.* / Pero es real, en Corea del Sur, existe una compañía que te ofrece simulaciones de tu propio funeral para desalentar la gran cantidad de suicidios, algunas de las empresas que se dedican a este rubro han realizado más de 50 mil ceremonias de esta naturaleza.

Estas empresas lo que intentan es desmotivar a la gente a cortar su vida de tajo debido a una depresión u otra forma de motivación a esa resolución, bajo un método que inicia llevando al contratante a un recorrido real, quiero abundar diciendo que grandes corporaciones asiáticas también pagan el servicio a sus trabajadores para darle un sentido a la vida y generar un renacimiento después de pasar por un funeral simulado.

El caso de la compañía a la que hago referencia te ubica en una especie de salón de clases con todo el mobiliario que se utiliza para tal fin, ahí te toman una fotografía a un lado de unas flores y sobre la imagen enmarcada una cinta negra, posteriormente te pasarán un video en el que verás a una madre días antes de dar a luz a un bebé, por medio de un efecto salta por los aires grita todo el tiempo y de repente es un niño, mientras crece cambia el cielo, las estaciones, el hombre sigue creciendo pierde el cabello, envejece, llega el invierno, el sol se pone, pero no entra en ese trance, se ve que todo estalla, el hombre se estrella contra la tumba.

Ahí terminan los veinte segundos que dura el video, y aparecen unas letras que indican que para ti ese es el momento, nunca se sabe cuándo pasará, pero para ti es ahora. Ahí surge una pregunta que indica si has usado tu tiempo de vida de una forma correcta, la totalidad de las respuestas indican que no lo hemos hecho.

Ahora vez en la imagen que entre todos los hombres y mujeres que han pasado por esta experiencia más de cien de ellos tenían ochenta años o mas y de este tiempo se clasificaba lo que habían hecho en ese lapso, por ejemplo pasaron un promedio de 23 años durmiendo, trabajando alrededor de 20, comiendo unos 6 años, 5 de ellos tomando o fumando, la espera es tan real como que consume 5 años, 4 pensando y de ahí se desprenden otros tantos ciclos de tiempo entre asearse, y varios otros para finalizar en las escasas 46 horas de felicidad plena, en ese momento bajan la intensidad de las luces, llevan una vela y un bolígrafo para que repartas tus bienes en un testamento lo firmes y le pongas la fecha, para esto te dan media hora.

Ahí valoras la importancia de las relaciones que valen, te despojas de lo que construiste en vida, de todo lo material, ahí te percatas que esto puede ocurrir en cualquier momento, puedes ver el dolor de otros, al terminar caminas por un pasillo llegas a otro espacio más amplio donde está un hombre sobrio vestido de negro, la luz es tenue, el frío aumenta, al fondo un pequeño altar, varios ataúdes ocupan el espacio, te desprendes de todo lo que llevas puesto y te dan una ligera túnica, se escucha casi imperceptible recordar que con nada llegaste y con nada te irás, te recuestas sobre el ataúd, se escuchan unos clavos golpeando con un martillo la tapa, el ruido al caer la tierra sobre él. Es el inicio para darle sentido de existencia a nuestra vida.

Si quieres conocer más del tema busca el libro Viajar ligero de Gabriel Romagnilli.

 

*Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores (REVECO).

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