Esos jueces pueden presumir que cumplieron con la ley, pero nunca podrán decir que ejercieron justicia. La ley iguala a las personas. La manera como se aplique una ley crea precedente para que en lo sucesivo otros sujetos sean tratados de la misma manera como se aplicara la ley original. Si se permite que los argumentos de un juez sobre cualquier tema prevalezcan, aunque estén equivocados, aunque carezcan de sentido común, así se tendrá que tratar a otros sujetos que actúen de la misma manera, porque la ley iguala a las personas.
Los mismos libros de leyes enseñan que «todas las leyes humanas son aproximaciones a lo verdaderamente justo». Lo justo es lo recto, quizá por ello la carrera de leyes se llame Derecho, porque se busca que la ley conduzca por un camino recto, derecho. La justicia debe de estar por encima de la ley. La ley sólo es el lápiz que dibuja una línea recta, una línea justa. Cuando alguien tuerce la ley, la línea justa deja de serlo.
