De “benditas” a malditas redes sociales

Modito
Andrés Manuel López Obrador FOTO: WEB
Cuando Bots son usados contra AMLO
Amlover y seguidores los responsables

Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez / ES CURIOSO que el Presidente Andrés Manuel López Obrador se queje, ahora, de los bots (chatbot que se usa en redes sociales para generar mensajes automáticamente), y que critique tan acremente a esas plataformas que lo llevaron al poder (Facebook y Twitter), cuando hace poco las llamaba “benditas redes”, ya que ante la ausencia de contratos o acuerdos con medios de comunicación las utilizó para difundir lo que deseaba sin gastar gran cosa –como le gusta al tabasqueño que usa el mayor monto de dinero en comprar conciencias de cara al 2021 y 2024 mediante programas sociales clientelares-. Lo más extraordinario es que ha sido el gobierno y los llamados “Amlover” quienes más utilizan los bots en contra de todo aquel que piensa diferente al Jefe de las Instituciones Federales, y bastaría ver el sitio “Joaquín López Dóriga. Por el Poder Ciudadano” para saber cómo se las gastan los bots que descalifican al periodista en una defensa excesiva del Presidente, lo que no corresponde a la realidad sino que se recurre a los mensajes automáticos, como sucede cuando otro comunicador se atreve a cuestionar a López Obrador, pero ahora que el mecanismo se le comienza a voltear, y que su popularidad ya está abajo del 50 por ciento, en gran medida por el atraso en las acciones para contener el Coronavirus en México, la falta de apoyo financiero a los empresarios para sortear la crisis y evitar despidos o reducción de salarios, el descalabro del sector salud a más de un año de haber asumido el poder, y la terquedad de continuar obras innecesarias como el llamado Tren Maya, el Aeropuerto de Santa Lucía “Felipe Ángeles” y la innecesaria refinería de Dos Bocas, Tabasco, cuando la producción de petróleo está a la baja y los precios de los hidrocarburos se encuentran por los suelos, se molesta. AMLO no resiste que las “benditas redes sociales” que antaño fueron sus aliadas ahora den pauta a la crítica, a la verdadera libertad de expresión que solo le gusta ejercerla contra sus antagonistas u opositores a los que llama conservadores y fifís, pero que no se usen en su contra porque respinga.

POR ELLO en la mañanera de este miércoles, tras despertar al México bronco al que un día si y el otro también atiza, AMLO consideró que en México existe una enorme proliferación de bots que auspician campañas de desprestigio en su contra, y advirtió (ahora sí, antes que destrozaran a los oponentes) que pedirá transparencia a Facebook y Twitter, y que informen sobre quiénes son sus clientes (que sería como exigir a un periodista que revelara la identidad de sus informadores), pues dice que en otros países tienen que informar, y se pregunta: ¿por qué en México no?. El Presidente reconoce que somos una de las naciones en donde más se trafica con lo de los bots, por lo que considera necesario “conocer cuánto se paga por esas campañas (él debe saberlo, porque MoReNa los paga o desde la presidencia misma para atacar a los adversarios), y cuál es la característica de quienes se dedican a atacar, pues está claro que se trata de robots. ¿Cómo operan estas redes de bots, quién las maneja, cuánto pagan, cuánto cuesta?, o sea, toda la información”. Comparó su operación con un set de cine que cuando llueve, es porque alguien abre la llave para que llueva.

COMO BIEN se sabe, bots es la palabra “robot” acortada. Se refiere a un tipo de programa informático autónomo que es capaz de llevar a cabo tareas concretas e imitar el comportamiento humano, y pueden estar diseñados en cualquier lenguaje de programación, lo que ha permitido a infinidad de aspirantes a cargos de elección popular ganar elecciones al difundirse bajo un mismo patrón llamados a su favor aunque, también, se usan para denostar al contrario hasta convertirlo en un guiñapo. Bastaría con tener algunos antecedentes de alguien para, mediante los llamados bots, bombardear “informativamente” a la población en redes sociales para deformar su imagen, y el mecanismo es usado por los llamados “Amlover” o seguidores de López Obrador para atacar a los “enemigos” del presidente. En pocas palabras, un bot es un software que sirve para comunicarse con el usuario, imitando un comportamiento humano. Y solo para tener una idea, 400 mil bots son responsables de más de 3.8 millones de tuits.

POR ELLO no es fortuito que el Presidente Andrés Manuel López Obrador anuncie que dedicará varias conferencias de prensa para alertar sobre la “infodemia”, que calificó como la nueva pandemia de noticias falsas (siempre y cuando sean para criticarlos, y verdaderas cuando se trata de hablar bien de su gobierno, como si la obligación de los periodistas independientes fuera cultivarle la personalidad y servirle de “tapete” en sus mañaneras, aun cuando tiene a un ejército de aplaudidores que poco falta para que lo llamen “su majestad”, o como al dictador Antonio López de Santa Anna “su Alteza Serenísima”.

LO PEOR es que el director del Sistema Público de Radiodifusión, el periodista (antes crítico y ahora vasallo) Jenaro Villamil, dice que la desinformación está afectando la convivencia social, por lo que se busca que la población tenga las herramientas para enfrentarlas, mientras que López Obrador asegura que el propósito de revelar esa información no es con el fin de censurar, sino que todos tengan pleno conocimiento de cómo se generan las noticias falsas. Y fustigó: “así como ya se sabe cómo actúa el Covid-19, es fundamental conocer cómo se contratan los “bots” y quiénes suelen estar detrás de estas redes de información”, lo que causa risa sobre todo porque en MoReNa son expertos en el manejo de las mismas cuando alguien contraviene las expresiones presidenciales, y no solo a nivel Federal sino en los Estados esa práctica es común entre gobernadores que prefieren recurrir a bots que pagar espacios publicitarios en medios de comunicación a los que califican en los peores términos.

Y ES que hoy día, los llamados bots sociales pueden convencer a personas de internet, que son capaces de influenciar a gente real, a pesar de que no son siempre fiables. Esa herramienta automática –de la que ahora reniega AMLO- puede ser un eficiente asistente de marketing, pues la tarea repetitiva que requiere mucho tiempo de gustar, seguir y comentar, puede ser realizada por los robots automáticamente. Los bots sociales, además de ser capaces de producir mensajes de manera autónoma, también comparten muchos rasgos con los bots de spam con respecto a su tendencia de infiltrarse en grandes grupos de usuarios, y a no ser que se aprueben normas estrictas sobre su uso, se espera que los bots sociales desempeñen una función importante en el futuro de la conformación de la opinión pública, actuando de manera autónoma como incesantes e incansables influencers. OPINA [email protected]

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