Dolores Tosta

Dolores
Dolores Tosta FOTO: WEB
- en Opinión

Jorge Díaz Bartolomé / María de los Dolores Diega Ignacia Tosta Gómez nació en la capital de México en 1826, fue bautizada el 27 de noviembre del año sigue en el Sagrario de la Catedral. Hija del matrimonio conformado por el comerciante madrileño Bonifacio Tosta y doña Manuela Gómez.

A inicios de octubre de 1844 Dolores fue forzada por su familia a contraer nupcias por poder con Antonio López de Santa Anna quien, tan sólo 40 días antes de enviudar con su primera esposa, la alvaradeña María Inés de la Paz García. El enlace matrimonial representó un escándalo social, al no cuidar las buenas costumbres y formas sociales, ya que no se guardó el luto establecido de la época.

La noche del jueves 3 se celebró en el salón principal de Palacio Nacional el matrimonio del general de División Antonio López de Santa Anna, quien fue representado por el político Juan de Dios Cañedo. El acto se realizó a las 8:30 en el salón de audiencias y el arzobispo Posada y Garduño dio la bendición a los contrayentes. Sus testigos presenciales y padrinos fueron el general de brigada Bernardino de Junco y doña Dolores Pérez Palacios de Quijano, esposa del gobernador y comandante del departamento de Veracruz; entre los asistentes se encontraba el presidente encargado de la República, don Valentín Canalizo. En Palacio se sirvió un espléndido ambigú a la numerosa concurrencia que asistió al acto por pura ostentación; los músicos de los cuerpos militares amenizaron aquel extravagante evento. Días después, Dolores y su comitiva partieron hacia Xalapa, con dirección a la hacienda cañera y ganadera el Encero para encontrarse con Santa Anna, quien ya había transformado la finca en su retiro campirano, dejando a la legendaria “Manga de Clavo” en el olvido.

Además, “Lolo”, como le decía Santa Anna a Dolores en la intimidad, vivieron temporadas en Palacio Nacional, en un palacete de descanso en Tacubaya y en su hacienda de Veracruz. Todavía en un intento por proteger a Dolores de la incautación de bienes, la sucesión testamentaria se le dejaba a su hijo Manuel. Un Decreto del gobierno liberal en 1856 no evitó que casi todos sus bienes le fueran expropiados. Después de un tiempo de estar en el exilio, Dolores logró que su marido pudiera acogerse a a la amnistía del general Sebastián Lerdo de Tejada y regresar a México en 1874. Vivieron juntos en la antigua calle de Vergara -actual Bolivar.

La tradición oral cuenta que cuando el matrimonio vivió sus últimos años en aquella casona, Dolores contrataba a personas para que visitara al anciano Santa Anna y le dijeran que México lo necesitaba o para pedirle favores. El 21 de junio de 1876 Dolores Tosta quedó viuda de don Antonio. Diez años después, el 11 de agosto de 1886 falleció en la misma casa de la calle Bolivar en la Ciudad de México. Fue enterrada junto a su marido el 13 de agosto 1886 en Panteón del Tepeyac, atrás de la Basílica de Guadalupe.

Aunque Dolores era 32 años menor que Santa Anna, siempre estuvo a su lado y fue un ejemplo de una buena esposa y compañera, hasta los últimos días. Xalapa Antiguo.

 

Conozca más:
Referencias: Historia de Veracruz, Manuel B. Trens, Tomó V, pp 160 y 161
Arte y poder político femenino a través del retrato decimonónico: Manuelita Rosas y Dolores Tosta de Santa Anna

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