«Rosa de fuego»

Rosa
José José FOTO: WEB
- en Opinión

Édgar Landa Hernández / La noticia corrió como pólvora.Los medios impresos y digitales daban la funesta noticia. José José el intérprete había perdido la vida.

El cáncer de páncreas ganó la batalla contra un ser que probó las mieles y también las hieles de la vida.

Después de un vertiginoso ascenso el cantante romántico tocaba el cielo en base a su voz y estilo de interpretar las melodías que, autores como Manuel Alejandro componía exclusivamente para él.

Entre los dos crearon un binomio triunfador,al tiempo que después vendría la fama, drogas,alcohol y mujeres,vicios del que ya jamás podría salir.

El ego y el orgullo de posaron sobre aquel gavilán que alguna vez fue paloma. El éxito y la fama envolvieron por completo al príncipe de la canción,cómo le decía el mismo conductor de televisa Raúl Velasco (Que en paz descanse)en el festival OTI en dónde José José iniciaba a cosechar triunfos y sobre todo fama.

‌La vida posterior de este personaje que trascendera por muchas generaciones nos deja un análisis y sobre todo una enseñanza.El poder corrompe si no es bien canalizado de una forma constructiva.

Lla obstinación conduce al ego,esto es cuando el individuo quiere hacer prevalecer su modo de pensar o su deseo,no sabe escuchar y solo existe lo que él piensa.

Muy al contrario a aquellas personas que actúan bajo el influjo de la sencillez y humildad.

Personas que saben escuchar y sobre todo tienen los pies bien puestos sobre la tierra.

Cómo está estipulado en el libro sagrado «Bien aventurados los pobres (humildes) de espíritu,por que de ellos será el Reyno de los cielos».

Después de disfrutar de todo tipo de placeres llegó el momento de pagar factura a los excesos(recordemos que toda acción desencadena una reacción)

Y esta vez nuevamente se cumplió cabalmente.

Vino la debacle. Los tiempos oscuros en dónde el otrora príncipe de la canción se convertía en un mendigo.

Posteriormente trataría en vano de salir del bache recayendo nuevamente en el vicio del Dios Baco.

Tristemente José José veía cómo paulatinamente aquella voz que tanta gloria le dió,hoy no le alcanzaba para hablar.

Dentro de la filosofía SEI CHO NO IE una de las normas fundamentales es anular totalmente el ego.Que es lo que impulsa en este tipo de situaciones a actuar sin sensatez y prudencia.

El ego engrandece nuestro falso yo, enalteciendose el mismo.

La búsqueda excesiva de placeres, dinero,lujos y ego no es el camino de las evolución. Por esta razón este tipo de situaciones se convierten en un vacío, sentimientos de culpa y depresión a quien lo busca.

Mineras el ser humano no comprenda a su verdadera naturaleza divina y viva como esclavo de las solicitudes de su yo carnal habrán conflictos.

Donde exista el ego habrá problemas.

En paz descanse a quien a través de sus entonaciónes dejó una gran cantidad de melodías que nunca pasarán de moda.

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