Van también tras Carlos Aguirre, el cajero de Duarte; su vida de lujos con dinero de los veracruzanos era escandalosa

Vómito
Carlos Aguirre FOTO: LIBERAL
- en Carrusel, Opinión

Armando Ortiz / Si alguien robó a manos llenas en Sefiplan, ese fue Carlos Aguirre, subsecretario en Finanzas y después Tesorero de Javier Duarte. Carlos Aguirre, estuvo muy cerca de Javier Duarte cuando éste era secretario de Finanzas de Fidel Herrera. Se dice que desde ese entonces Duarte empezó a robar. Alberto Loret de Mola denunció en algún momento que Duarte, siendo secretario de Finanzas, le quiso comprar una propiedad con dinero en efectivo. ¿Quién le enseñó todas esas mañas al que después sería gobernador? Se dice que Carlos Aguirre, quien nunca fue movido de Sefiplan, pues era el que le operaba los dineros a Duarte. De ahí aprovechó Carlos Aguirre para agarrar su buena tajada y salir de la medianía para volverse todo un potentado con la capacidad financiera como para comprarse un palco en el estadio Santiago Bernabéu de España. En algún momento se comentó: “Carlos Aguirre su vida de lujos se volcó hasta la madre patria donde se compró un palco para su familia y amigos en el estadio Santiago Bernabéu. Las fiestas de sus hijas contaban con la actuación de Belinda o Ximena Sariñana; la de los adultos con Margarita ‘la diosa de la cumbia’. La esposa hacía varios viajes a la semana para ir a la Ciudad de México al salón de belleza o a comprar en las mejores tiendas”. Carlos Aguirre ya iba a ser aprehendido en abril de 2017, pero le dieron el pitazo y escapó. Una buena lana le ha de haber caído al que le dio el pitazo; se sabe que fue un funcionario de alto nivel del gobierno de Yunes Linares. Carlos Aguirre junto con Gabriel Deantes y Tarek Abdalá deberán reponer mil 580 millones de pesos, en todo caso se procederá en contra de ellos.

Natalia Callejas, su expediente debe ir en la denuncia de la SEV ante la FGR; en 10 meses hizo y deshizo en Espacios Educativos

Natalia Callejas, quien se ostentaba como sobrina de Juan Nicolás Callejas, sin serlo, tuvo poco menos de 11 meses para hacer de las suyas en Espacios Educativos de la SEV durante el gobierno de Javier Duarte; ella relevó a Pedro Montalvo en el cargo en enero de 2016. A los pocos meses, miembros del Colegio de Ingenieros ya estaban advirtiendo de las maniobras que la nueva funcionaria llevaba a cabo asignando directamente obra a un grupo de constructores con los que estaba haciendo jugosos negocios. De hecho, los miembros del Consejo Directivo del Colegio de Ingenieros Civiles de Xalapa AC, mandó una carta a la Contraloría de aquel tiempo para señalar las muchas anomalías y transas que Natalia Callejas estaba realizando, pero nadie le puso el alto, sobre todo porque la funcionaria gozaba de la cálida protección de Javier Duarte. En uno de esos puntos, los que la acusaban anotaron: «Se están adjudicando obras rebasando los montos señalados en el presupuesto de egresos para la adjudicación directa, sin someterlos para la aprobación del comité de Adjudicación de Obras Públicas y Servicios Relacionados con ellas, observaciones que se han realizado en la reunión del comité y se nos ha ignorado, incumplimiento de los artículos 44, 45 y 51 de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con ellas y el artículo 9 de fracción IX, X Y XI del Reglamento de la ley mencionada». Ahora, todo eso y más está saliendo a la luz. La denuncia que este martes se anuncia se ha hecho a la Fiscalía General de la República por parte de la Secretaría de Educación de Veracruz deberá llevar pruebas en contra de esta funcionaria que en 10 meses hizo su agosto, enriqueciéndose y enriqueciendo a muchos en su paso breve por Espacios Educativos. De allí salió su lujosa casa de dos pisos que visita para cuando pasa sus largos periodos vacacionales. Una casa con alberca en uno de los mejores fraccionamientos de lujo de San Antonio, Texas donde tiene su propia Suburban del año, su BMW de lujo y su Range Rover.

Hipólito Rodríguez, el inepto, habla de Cuitláhuac García, el incapaz; ya sabe usted, “entre gitanos no se leen las manos”

Dice el dicho: “Entre gitanos no se leen las manos”. Una de las acepciones de este refrán va en el sentido de que cuando dos personas tienen el mismo problema, pues no es dable criticarse. Quizá por ello el alcalde Xalapa, Hipólito Rodríguez, quien ha dado muestras muy claras de su ineptitud, de su incapacidad, de su negligencia, de su incongruencia, de su falta de valor y de sus engaños, no se iba a atrever a criticar al gobernador Cuitláhuac García que también anda por la calle de amargura. Es por ello que a punto de cumplirse seis meses de que Cuitláhuac García tomara protesta como gobernador de Veracruz, Hipólito Rodríguez sólo tuvo halagos para un gobernador que ya ni siquiera lo invita a las inauguraciones de sus reencarpetamientos pedorros. “Han sido seis meses muy productivos en ese sentido, de contribuir en tener una forma de gobernabilidad mucho más honesta y comprometida con las necesidades de la gente, logrando desmantelar redes de corrupción”, dijo el alcalde del trabajo del gobernador. Y para rematar aseguró que estos seis meses han sido muy productivos. Como diría el filósofo José José: “Pobre tonto, ingenuo y charlatán”.

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