Calaveras de la Quinta de las Rosas

Calaveras
Quinta de las Rosas en Todos Santos FOTO: WEB
- en Carrusel, Cultura

Calavera a la Quinta de las Rosas

La muerte llegó a la Quinta

asuntando a los viejitos,

Iba con tan mala pinta,

¡a que pobres abuelitos!

Llegó con la intención

de llevarse a unos cuantos.

Pero ¡oh gran decepción!,

ellos estaban en cantos.

Estaban en cachibol,

bailaban muy bien danzón,

se sentía tanto amor,

que se unió al montón.

Hoy la muerte se la pasa

en su clase de lectura,

la Quinta ya es su casa,

es su casa de holgura.

Marilú Solís administradora

Se nos murió Marilú

todos lloran en la Quinta.

La muerte apagó su luz,

le dijo: “estás extinta”.

Le llevaron muchas flores,

le hicieron un bailongo,

la sahumaron de olores,

Desde los pies hasta el chongo.

Hoy la Quinta se ve triste

pero ya vendrá mañana.

Marilú, ¿por qué te fuiste?

con la muerte que es truhana.

Profesor Austreberto

A que nombre complicado

no me lo puedo aprender-

mejor lo llevó empinado,

Austrealbaerto, “así no es”.

La muerte le dijo a Beto:

“Tus padres tienen la culpa,

de que ya estés bien muerto

y sin nombre en tu tumba”.

La muerte lo bautizó

con un nombre de cristiano.

Austreberto dijo: “No”.

“Me gusta como me llamo”.

Dalia encargada de la cafetería

Por andar de cocinera

se nos murió nuestra Dalia.

La muerte dijo “que muera”

y la metió en su paila.

“No me vuelvas a servir

esa sopa que es de avena.

Por eso vas a morir

y yo no siento ni pena”.

Dalia le dijo te hago

una lasaña si quieres.

La muerte dijo: “no pago”.

“Mejor te vienes y mueres”.

La Mesa Directiva de la Quinta

La muerte vino a escoger

de la Mesa Directiva,

¿quién su cáliz va a beber?,

para que ya no esté viva.

Nadie quería tomar

de la copa de la muerte.

“Alguien tengo que llevar

que lo decida la suerte”.

Que se avientan un volado

y que pierde Generosa.

Ella se fue a otro prado,

de recuerdo hay una rosa.

Calavera al taller de Literatura

Llego la muerte muy pura

a la sala donde daban

Taller de Literatura,

pues de ella algo contaban.

Era un cuento de espantos

lo que ahí se leía.

La muerte se dio de santos

del susto casi moría.

Cuando el cuento terminó

la muerte bien espantada,

del taller nadie llevó

salió muy bien comportada.

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