Qué pasará mañana

Mañana
La pregunta del mañana FOTO: WEB
- en Opinión

Édgar Landa Hernández / Era yo un infante cuando por la radio escuchaba una melodía. Era en ese entonces José Luis perales, cantautor argentino; que con sus canciones me incitaba a aprenderme sus letras.

Y una de ellas siempre llevo a cuestas, repercute en mi forma de reaccionar ante las eventualidades que se aproximan y preparo mi ser para lo que viene.

Y en una de sus estrofas dice así:

Me miras y el universo de tus ojos me lo cuentan todo 
me hablas y me preguntas al oído si te quiero un poco,
me abrazas y tus palabras son:
¿qué pasará mañana cuando te hayas ido?,
¿a quién podré contarle que te siento lejos?
mañana se dormirá el amor
y guardará sus rosas para cuando brille el sol
yo te diré temblando la voz, el tiempo va de prisa
y ese día que soñamos vendrá…

Hoy observo a través de los medios informativos que nos bombardean con noticias tristes, unas más, con sentido amarillista logrando ahuyentar nuestros sueños y vivimos una incertidumbre dando paso al miedo.

Nos olvidamos de nuestros sueños y nos perdemos entre incógnitas sin saber cuándo de nuevo brillará el sol.

Borramos de nuestra memoria la palabra amor, vocablo que ejerce mediante su accionar la sanidad que nos otorga nuestro creador.

Dejamos a un lado nuestros sueños y esperanzas centrándonos únicamente en lo que nos quieren y logran llamar la atención.

Cuando relegas las condiciones de tu ser, únicamente postergas tus ideales, te olvidas de vivir en el presente y desconoces la verdadera dirección de tu ruta.

Conviertes tu itinerario en la aburrida monotonía que se vuelve insípida, aburrida y sin color.

Y como dice la melodía ¡ese día que soñamos vendrá! solo tenemos que averiguar de qué forma podemos aterrizar nuestras ideas, buscar alternativas que coadyuven a realizar lo que se anhela, es tiempo de dejar atrás perezas y sobre todo especulaciones en torno a un mañana que no sabemos si seremos bendecidos con vivirlo.

Hoy no guardes rosas para cuando salga el sol, se tú el sol que ilumine a los que te rodean y deja una fragancia inequívoca del por qué estás aquí.

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