Durante esos años Lorenzo Portilla fue omiso, el Orfis no existió, o si existió sólo fue tapadera de un gobierno saqueador y ya sabe usted lo que dice el dicho: «Tanto peca el que mata la vaca, como el que le sostiene la pata». Y Lorenzo Portilla le sostuvo la pata a la vaca que era el presupuesto de Veracruz.
Lo que fue el Orfis y la Contraloría del Estado sólo sirvieron para solapar una cantidad de robos que llevaron a cabo secretarios de gabinete, subsecretarios, directores de área, alcaldes y administradores de los ayuntamientos. Ahora se quieren vestir de eficientes, pero si ellos hubieran hecho su trabajo a tiempo y como es debido, buena parte de esos saqueos se hubieran evitado.
