La verdad es que a los veracruzanos esa información no nos sirve para nada, más que para lamentarnos. Otra cosa sería si el Órgano de Fiscalización de Veracruz hubiera dado cuenta de las irregularidades a tiempo y tuviera facultad para detener los trámites irregulares que en su momento se estuvieran llevando a cabo.
Pero Lorenzo Portilla, tapadera de los saqueos de Duarte, ahora se quiere vestir de gloria y sale a decir una verdad que en Veracruz ya es dogma: «Javier Duarte desfalcó las arcas de Veracruz». Pero a estas alturas ya es demasiado tarde.
