Ahora, como si ya se hubiera dicho que la CEAPP va a continuar, empiezan las pugnas por quienes serán los próximos integrantes de esta comisión. La CEAPP fue desde un principio incomprendida, pues todos esperaban que dicha comisión brindaría a los periodistas un escudo protector donde no entraran las balas ni las agresiones; pero no era esa su función.
La CEAPP es como la Comisión de Derechos Humanos, qué si bien exhorta a los funcionarios a respetar los derechos de los ciudadanos, los funcionarios si quieren hacen caso del exhorto, sino quieren no hacen caso y la Comisión de Derechos Humanos no puede sancionar a ningún infractor.
Así la CEAPP, no tiene manera de sancionar, sólo de exhortar. La CEAPP no pudo taparle la boca al director del Buen Tono, José Abella, quien agredió verbalmente a muchos compañeros periodistas. Si no pudo con ese tipo, ¿para qué la quieren operando?
