Tal vez, con esta acción se suspenda la expulsión de su partido y, lo más seguro, su acérrimo enemigo, Miguel Ángel Yunes Linares, le tendrá que bajar a su discurso beligerante. Pero lo mejor de todo, los más de siete millones de veracruzanos ya podremos dormir tranquilos al saber que el gobernador ya declaró su 3 de 3.
Pero por favor, que alguien le acerque un prozac y le retire la computadora y el celular al inquilino de la Casa Veracruz. Ese anuncio twittero, en lugar de hacer reflexionar y tranquilizar a la ciudadanía, sólo provoca mofa entre la sociedad veracruzana.
