Una vez planteada esa hipótesis empiezan a surgir las preguntas: ¿A quién conviene que Duarte este muerto? ¿Ya lo quieren dar por muerto para que no insistamos en su búsqueda? ¿Es mejor un Duarte muerto sin información que un Duarte vivo con información? La suposición ha caído en el terreno fértil de la especulación y ya son varias las personas que piensan en la posibilidad de que a Javier Duarte lo hayan asesinado, lo que originaría más preguntas, la más inmediata es ¿quién mataría a Duarte?
Por supuesto que los veracruzanos no nos vamos a tragar una hipótesis, por supuesto que vamos a seguir insistiendo para que meten a Javier Duarte en la cárcel. Y si Duarte ya está muerto, no nos vayan a salir con que arrojaron sus cenizas al mar. ¡A otro perro con ese hueso!