Él mismo se rentaba la infraestructura para los eventos que realizaba, él mismo se rentaba camionetas para los invitados a esos eventos, él mismo se contrataba el banquete, los meseros y hasta la limpieza. Grappa siempre apostó a que sus fechorías habrían de quedar impunes, sin embargo, la cantidad de faltas en las que incurrió están registradas y nada más basta que se las detecten para que le apliquen la Ley de Responsabilidades para Servidores Públicos.
En entrevista radiofónica, el gobernador electo señaló que Harry Grappa «ponía como condición para rentarlo (el World Trade Center), que le contrataran el servicio de comida y de transporte, si no, no había contrato. No es posible que por un servidor público Veracruz se haya perdido medio millón de visitantes entre 2008 y 2015».
Y Miguel Ángel Yunes Linares le puso nombre a ese servidor público: «Muy grave, que el World Trade Center lo maneja la misma persona y le voy a poner nombre y apellido, el secretario de Turismo Harry Grappa».
