Ahora resulta que la víctima es él; ahora resulta que los malos somos los que lo criticamos porque no lo entendemos; ahora resulta que los que lo acusan, lo hacen sin pruebas; ahora resulta que los veracruzanos somos unos malagradecidos porque no miramos las grandes obras de este “incansable” gobernador; ahora resulta que los que deberíamos darle una disculpa somos nosotros.
El día martes pidió reconciliación, si él es justo, inmaculado, impoluto, entonces, ¿con quién quiere reconciliarse? El día martes pidió reconciliación, pero otra vez se va en contra de Yunes Linares a quien ataca de la misma manera cobarde que lo estuvo haciendo durante la campaña.
Si existía por ahí la posibilidad de perdonarlo, después de este mensaje cínico y absurdo, ¡qué lo echen a los perros! Vea usted el mensaje, para que entienda bien por qué lo decimos.
