Sociedad sobre informada

- en Opinión

Zaira Rosas / Vivimos en una sociedad que ya no tiene pretexto para no saber qué pasa en el mundo, cada vez son menos los que abren un periódico, pero se multiplican los usuarios de redes sociales y sitios web. Los grandes medios de comunicación se han dado cuenta de la importancia de este hecho y las páginas o perfiles digitales que años atrás eran exclusivos de grandes corporativos hoy son indispensables para tener presencia en el mundo.

El que existan tantas redes y formas de comunicación ha hecho que de una manera u otra estemos sujetos a un exceso de información, por lo que es muy importante no sólo estar al tanto de lo que pasa, sino saber discernir entre lo relevante, lo inútil y lo trivial. A estas alturas todos deben conocer los comentarios respecto a nuestra economía de la conductora de televisión Andrea Legarreta, algunos lo habrán visto en directo durante el programa hoy, otros lo descubrimos por su fama en trending topic de las redes sociales o por los amigos que se quejaban al respecto en Facebook.

Un conocido comentó lo siguiente: “No me sorprenden los comentarios en un programa de farándula, me sorprende el montón de gente a mi alrededor informada al respecto” y sin duda comparto su opinión. La conductora está en todo su derecho de aceptar seguir las pautas de un programa en el que se ha mantenido por años, no sería la primera vez que presta su imagen para enviar opiniones de la política del país, lo mismo con Raúl Araiza quien fuese el rostro de spots del Partido Verde. Lo que realmente me preocupa cuando veo que el tema ha estado en los titulares durante casi una semana es el enfoque que damos a los hechos.

En la actualidad tenemos a nuestro alcance todo tipo de información, más personas tienen acceso a televisión de paga, por ende contenidos variables, sin embargo los de mayor rating siguen siendo los mismos de siempre: las telenovelas, programas como Laura en América, los reality show y cuestiones banales en las que todos hemos caído al menos una vez. Y aún en televisión de paga es más vista la vida de Kim Kardashian que la de alguien con mayor aportación cultural.

Javier Darío Restrepo, especialista en ética periodística mencionaba años atrás que una sociedad desinformada es pasiva (porque no conoce lo que pasa) pero una sociedad sobre informada también lo es y somos culpables con mayor peso porque aun conociendo el entorno nos convertimos en simples espectadores, volvemos tendencia aquello insignificante. El año pasado el mayor dilema fue si un vestido era blanco o azul, hace unas semanas terminé harta de ver al chapo en todas partes, desde los titulares de grandes medios hasta marcando tendencias de moda, ahora el tema son comentarios de un programa de televisa, ¿Qué sigue?

Las verdaderas interrogantes de los ciudadanos no deberían estar en la inteligencia de una conductora, quien claramente dijo a través de su cuenta de twitter que sólo seguía las pautas establecidas del programa. Entonces deberíamos preguntarnos ¿A qué intereses responden estos comentarios? ¿Quién pagó para que se hicieran?.

Pero aún más importante es el tipo de información que consumimos, los comentarios de Andrea Legarreta no serían importantes si procuramos conocer a fondo nuestra economía, y el resto de eventos relacionados con la misma, es un hecho que la depreciación del peso sí nos afecta, aunque no todos hagan compras importadas, la mayoría de productos toman como referencia precios exteriores por lo que sin duda subirán, los peajes se vuelven más caros y algunas empresas aun siendo nacionales deben enfrentar el alza de precios, por ende ellos no podrán absorber este gasto por mucho tiempo sin subir también los costos de los servicios ofertados.

Y seamos realistas, ¿Cuántos productos nacionales consumes? Si cada uno de nosotros se detiene a hacer un análisis descubrirá que todos los días consumimos productos importados y los menos son nuestro orgullo nacional. Este debería ser uno de los propósitos a partir de ahora, acercarnos al consumo nacional.

Querido lector te invito a seguir informándote, pero también a ser más selectivo con todo lo que encuentras, en una era sumamente digital es muy sencillo dar todo por hecho y creerle a cualquiera, no caigas en ello y busca múltiples fuentes confiables. Es válido distraerte en contenidos huecos de vez en cuando pero no los vuelvas una forma de vida, la culpa no la tienen los medios, la tenemos todos los consumidores de los mismos, y en cuanto a la economía familiar procura no gastar en productos innecesarios, consume lo hecho en nuestro país, puntos extra si es artesanal y recuerda que esto es un fenómeno mundial, no privativo de México.

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