El recalentado

- en Opinión

Salvador Muñoz / Salgo a dar la vuelta con Harry, y de inmediato, un olor peculiar atrapa mi olfato. Es la mañana del 24. Alguna cocina deja escapar un rico guisado propio de lo que será la cena de Nochebuena, aunque a fuerza de ser sincero, si hay algo más rico que las viandas de la Navidad, sin duda alguna es ¡el recalentado!

El recalentado es la ambrosía de los Dioses; es el placer insano y sin medida, de seguir comiendo lo que ayer era rico y hoy es más delicioso; es algo así como el mañanero sin culpa ni prisa por tener que llegar a tu casa… bueno, bueno… al trabajo.

Aunque, claro, hay de recalentados a recalentados…

¿O a poco no creen que se haya recalentado Héctor Yunes Landa cuando asistió a la Plaza Lerdo a apoyar a los pensionados y una voz empezó a calentar los ánimos de los presentes hasta que le gritaron “¡Fuera Yunes! ¡fuera Yunes!”?

Qué decir de Namiko Matzumoto, quien de seguro hasta se quemó de la recalentada que se ha de haber dado cuando vio que Rafael Ortiz Castañeda y Enrique Córdoba se apuntaron para buscar también la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Aunque si hay alguien a quien debemos agradecer el recalentado de esta Navidad, sin duda alguna éste es Flavino Ríos Alvarado, quien con sus “atinados” comentarios, vaya que hizo que se calentara y recalentara más de uno.

Bueno, pero no se trata de amargarle el recalentado navideño recordando estas cosas, sino de que disfrute al máximo los manjares de la nochebuena hasta que se terminen, por eso, ahí le van unos tips de algunos políticos que harán de su desayuno, comida y cena post-navideña, la mejor de todas…

Héctor Yunes Landa

Para recalentar las sopas (porque nomás hay de dos sopas, se elimina el paté de cisne), baste poner a fuego lento algunas declaraciones contra el Gobierno estatal para que agarren de nuevo buen sabor y olvidar el trago amargo en la Plaza Lerdo.

Flavino Ríos Alvarado

Para recalentar las pastas, es necesario poner el horno al máximo aunque no esté para bollos. ¡Ah! el secretario de Gobierno sugiere que sea Lasaña, porque es claro que ya se especializó en ello… en la-saña con la que trató a los jubilados…

Arturo Bermúdez Zurita

Por supuesto que no podemos dejar de lado a las guarniciones, que para recalentarlas, basta armarlas con toletes y bastones eléctricos… ¡ah! y si se puede, para que agarren sabor, echarle Piña encima… ¡a Rosario PIña!

Congreso local

La ensalada “Sí a la vida” (que es mejor que la Caprice) que llevó el Arzobispado de Xalapa a la cena legislativa, tiene que mantenerse en refrigerio total, así como el postre de la de “Ley de Convivencia”… pero aguas, porque en una de ésas, se les pone dura, tanto la ensalada como el postre.

Pensionados

Basta con poner a fuego lento la estufa para que se calienten muy rápido los jubilados… con eso de que se ponen “muy salsas” ¡lo mejor! que una vez recalentados, ¡pican más y más sabroso!

Y por último…

¡El plato fuerte!

El Lomo de Cerdo, frío, caliente, al tiempo; en sus jugos, al horno, cocido o estofado, ¡todo mundo se lo quiere acabar!

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