Un feminismo de ocurrencias. Dejar de llamar viaducto al viaducto para ponerle “viaducta”. La trascendencia no se alcanza con futilezas
Que triste sería dejarse llevar por un feminismo que piensa que la trascendencia se consigue con futilezas. Si le hacen caso mañana esta feminista va a pedir que el Palacio de Gobierno se llame “palacia”.
